15 Pequeños Cambios (que no realizarás) que Mejorarían la Salud de tu Espalda

Pequeños cambios suponen grandes diferencias. Ya lo sabes. No te cuento nada nuevo. Pero parece que estamos programados para dejar de hacer lo que sabemos que debemos. Bueno, no siempre, porque cuando algo nos duele estamos dispuestos a vender nuestro alma al diablo para que pare. Pero, cuando estamos bien ¿Quién se acuerda del esfuerzo, tiempo o dinero dedicado para llegar hasta allí? Lo que ocurre con las molestias o dolores originados por nuestro día a día es que volverán… Te pases el día sentado o entrenes seis días en semana. Eso sí, volverán en el caso de que no introduzcamos cambios.

Time-to-Change

¿Por qué te duele la espalda?

Tal vez sea una cuestión estructural, tal vez sea por tus hábitos posturales, por el esfuerzo que realizaste el domingo moviendo cajas, por los tacones de ayer en la cena… Es posible que en ocasiones encuentres relación causa- efecto a tu dolor de espalda pero me temo que la mayoría de las veces no ocurre, porque no suele ser sólo un aspecto concreto lo que lo origina.

Además hay factores que podemos controlar y otros que no. De manera que en lugar de echar la culpa a tu mala genética, aquel entrenador que te machacaba de crío o a que está cambiando el tiempo, centrémonos en lo que sí podemos controlar. Porque el dolor de espalda es como la lotería que cuantos más números juegues más posibilidades existen de que te toque.

 

 15 pequeños cambios por la salud de tu espalda.

  1. Vuelve a mirar al frente mientras caminas por la calle. Sabes lo que es alineación de tu columna y, caminar mientras usas el móvil no ayuda a aliviar tu tensión cervical. En lugar de esperar a que lleguen las Google Glass empieza ya a colocar la cabeza sobre tus hombros y no delante de ellos mientras caminas.00120065-0000-0000-0000-000000000000_00000065-075e-0000-0000-000000000000_20130624184034_PedestrianSmartphone_062413_RF_300
  2. Deshazte del sillón de casa. Cuanto más cómodo sea el sillón de casa peor será tu postura. Te apoltronas, te hundes en él, te colocas de cualquier manera y luego al levantarte te acuerdas de tu espalda… Pero es tarde.
  3. ¿Que dónde te sientas entonces para ver la televisión? Deshazte de la televisión y matas dos pájaros de un tiro. Verás como de repente tienes más tiempo (y si te deshiciste del sillón también más espacio).
  4. Moviliza los dedos de tus pies. Los flexores y extensores de los dedos garantizan un pie móvil y saludable. Caminar descalzo es la manera más sencilla de conseguirlo. No hay excusa para no hacerlo por casa. De la misma manera que no llevarías un collarín sin necesidad ¿Crees que la imposibilidad de moverlos no limita su funcionalidad?
  5. Deja de mimar tanto tus pies con esas zapatillas con superamortiguación y sustitúyelas por otras, las más simples que encuentres. Deja de castigar a tus pies con esos tacones que también afectan a tu pelvis y columna viéndose obligados a alterar su posición neutra. Recuerda que tu espalda empieza en tus pies.pies
  6. Bebe agua. En el post  7 Consejos que Nunca te Han Dado Sobre tu Postura Frente al Ordenador ya te lo mencionaba. En esas largas sesiones de silla, con una botella a mano y bebiendo agua con regularidad te verás en la obligación de darte algún paseo hasta el baño. Sabes que levantarte soltar los hombros y caminar libera tu espalda. Cuando tu cerebro te envíe la señal de “vejiga completa”, no encontrarás una excusa para dejar de hacerlo.
  7. Aprende a respirar eficientemente. Una caja torácica móvil permite que la columna se mueva. Una caja torácica rígida se convierte en una jaula que imposibilita el movimiento de tus vértebras. Además recuerda que el diafragma se inserta en las vértebras lumbares ¿Cómo no va a afectar tu respiración a la salud de tu espalda?10154972_298362670320155_1176346009_n
  8. Deja de “hacer abdominales”. Si te dolía la zona lumbar y te dedicas a repetir y repetir flexiones de tronco “boca arriba” asegúrate de que no sea peor el remedio que la enfermedad.
  9. Si eres mujer y llevas bolso, procura no llevarlo siempre del mismo lado. Que coloques tu hombro más elevado y adelantado como si fuera un asa, ayuda a tu bolso a permanecer sobre tu hombro pero no a tu columna a permanecer equilibrada… Y si eres hombre y te sientes aludido, lo mismo ;-)bolsos-el-dolor-espalda-L-W8vyYA
  10. Invierte más en salud y menos en complementos. Ya sabemos que un curso de mejora de técnica de carrera luce menos que unas zapatillas nuevas o unas sesiones de fisio menos que esas nuevas mallas de compresión. Pero piensa si prefieres ser o parecer.
  11. Cuando vayas en coche utiliza el reposacabezas. Hay quien no pilla las indirectas. Y, ni su ubicación en la parte superior del asiento; ni el hecho de que tenga distintos ajustes para modificar su posición: adelantarlo, subirlo… ni el propio nombre del artilugio en cuestión les hace sospechar para qué sirve. Muy difícilmente tu columna estará alineada si la parte posterior de la cabeza no tiene apoyo (preferiblemente a la altura de la base del occipital). Además ¿Escuchaste hablar del latigazo cervical?1
  12. Ejercita tu suelo pélvico. Esto es importante y no sólo durante el embarazo o postparto. También contribuirá a mejorar tu vida sexual. Aunque ¿Por qué cuando se habla de suelo pélvico parece que es cosa de mujeres? Será porque los tíos siempre funcionamos muy bien… (aquí ellas sonríen. Sí, sólo ellas).
  13. Si te sientas con las piernas cruzadas, asegúrate de variar el cruce. Prueba un momento ¿Es la misma sensación cuando está la derecha encima que cuándo lo está la izquierda? Que sientas diferencia, no tiene porqué suponer un problema, pero ya sabes que existe una descompensación en tu pelvis.
  14. Llevas tu cartera o el teléfono en el bolsillo trasero ¿No te das cuenta al sentarte encima? Pues tu pelvis sí.stop-sitting-on-your-vallet
  15. El movimiento cura. Los antiinflamatorios, relajantes musculares… te facilitan el día a día pero sólo aplacan síntomas. Cuando se enciende una luz de avería en el coche ¿Buscas el origen de esa avería o cambias el indicador de aviso? ¿Por qué lo haces con tu cuerpo?

Puedes ir introduciendo uno a uno esos pequeños cambios… o puedes buscar la actividad que te facilite: entender tu alineación, mejorar tu postura, recuperar la movilidad en los distintos segmentos articulares, un adecuado gesto respiratorio, un desarrollo muscular equilibrado,  patrones motores más eficientes, reforzar tu musculatura estabilizadora incluso la de tu suelo pélvico, mayor simetría corporal. Que sea una inversión en salud y que te sirva no sólo para hacer ejercicio durante 2 horas semanales, sino para detectar en el día a día esos pequeños gestos que marcan diferencias en la salud de nuestra espalda.

Why not Pilates?

Ah y yo tampoco voy a tirar de momento la tele y el sillón. De momento…

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9 thoughts on “15 Pequeños Cambios (que no realizarás) que Mejorarían la Salud de tu Espalda

  1. Está claro, Manu: ni el sillón o sofá, ni la tele, ni el bolso lo voy a cambiar de sitio, ni sacrificaré los tacones aunque los pongo poco, ni andaré descalza por casa porque me congelo. Asi que seguiré haviendo Pilates y me seguiré moviendo conscientemente y de vez en cuando al fisio. Un beso.

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