Domina la Técnica; No Quemes tu Energía, Úsala.

Es habitual escuchar hablar de nuestro cuerpo como una máquina. La máquina perfecta, algunos dicen. Una máquina que funciona con energía. Los alimentos, el agua, el oxígeno son nuestros principales suministros.

El talón de Aquiles de la mayoría suele ser la alimentación y estamos especialmente interesados en “quemar”  la energía que hemos ingerido de más. Vamos al gimnasio tratando de consumir esas calorías que nos sobran, buscamos en foros con qué actividad podemos gastar más energía en menos tiempo, incluso hay quien sigue creyendo en  la magia y espera que la última crema milagrosa anunciada en teletienda “queme” la grasa localizada mientras duerme por la noche. Gastar, consumir quemar… Entrenando más y más intenso conseguiremos nuestro objetivo.

Pero por otro lado, disfrutamos desde casa viendo a deportistas profesionales que realizan gestos deportivos sin esfuerzo aparente. Federer realizando un saque de tenis a más de 200 km/ h., Xavi Hernadez colocando un balón en el pie de Messi desde 60 metros o Michael Phelps superando a todos sus rivales nadando a estilo libre.

Es muy común el comentario: – ¡Parece que no les cuesta! – Y no es así. Sólo hay que observar la cara y la respiración de Federer después de un intercambio largo de golpes o a Phelps  al final de una prueba.

¿Y qué diferencia a estos deportistas del común de los mortales? El dominio de la técnica.

¿Y en que consiste dominar la técnica? En usar esa energía con precisión. No gastarla en mayor medida de lo necesario para realizar un gesto técnico. Cuando Phelps recorre la piscina, todos los músculos que facilitan el avance están perfectamente coordinados para facilitar el desplazamiento y a su vez, los que no intervienen en esa acción están relajados. Por eso apenas salpican. Si tenéis la posibilidad, id a cualquier piscina y observad a la gente.  Algunos se desplazan impulsándose de manera fluida en el agua, otros solo mueven el agua en todas direcciones. Observad quien puede pasar más tiempo nadando.

Utiliza tu energía, no la quemes. Usa tu cuerpo, no lo gastes. Aprende a moverte de manera eficiente porque la tensión innecesaria  se acumula. Cuida tu espalda, relaja tus hombros… Why not Pilates?

Apuntarte al gimnasio no mejorará tu condición física

Actualmente vive la primera generación sedentaria de la historia. Y cuando digo sedentaria lo digo ateniéndome al diccionario de la Real Academia: “Sedentario : 1. adj. Dicho de un oficio o de un modo de vida: De poca agitación o movimiento”.

Si nos remontamos una generación anterior, la vida era muy distinta. En la que se iba a los sitios a pie, los ascensores escaseaban, los trabajos requerían de un duro esfuerzo físico y para qué hablar de las tareas domésticas… Menudos brazos tenían nuestras abuelas para poder lavar a mano toda esa pila de ropa.

Llega “el progreso”, los avances, la vida moderna, las escaleras mecánicas, los mandos a distancia, los ordenadores… y sentimos que tenemos el poder. Tumbados desde nuestro sillón podemos conseguir lo que necesitemos a golpe de click.

Lamentablemente, nuestro cuerpo está diseñado para moverse y como ocurre con un barco que lleva demasiado tiempo amarrado a puerto o un coche que acumula polvo en un garaje, cuando queremos arrancar vemos que no funciona, está oxidado.

Lo comentamos y un compañero de trabajo nos dice: -Tienes que hacer deporte. Apúntate al gimnasio -.

Y vamos a apuntarnos. Nos atiende una chica majísima que nos habla de sus increíbles instalaciones y la cantidad de actividades que podemos hacer allí, de nombres imposibles de recordar ¿Qué fue del aeróbic? – Puedo ir cuando quiera y estar todo el tiempo que quiera. Y no sólo eso, he tenido la suerte de que este mes, si pago la cuota anual me sale la mensualidad a la mitad. No he podido decir que no. Además así me obligo a ir. –

Como estábamos a miércoles y tengo todo un año por delante para ponerme en forma, he decidido que mejor empezar el lunes próximo que hay que ser ordenados. Además, esta semana estoy liadísimo.

Nos hacen una tabla con ejercicios. Y ese mes empezamos yendo 3 días por semana. – Quería ir  5 pero el monitor me ha dicho que 3 son suficientes -. Nos explican cómo funcionan las máquinas: posición, ajustes, cargas… – ¿Me acordaré de todo? -. Nos pasamos el primer mes recordando cómo funcionan las máquinas, con la sensación de pasar más tiempo dando paseos de una máquina a otra, que haciendo ejercicio. Eso sí, la cinta de correr y la bici ya están controladas. – Algo de agujetas pero parece que empiezo a coger forma ¡Y sin fallar un sólo día!– .

El segundo mes seguimos con ilusión. Aunque hasta arriba de trabajo y ha habido que pasar de tres a dos días por semana, pero intensos. La tabla de ejercicios la modificamos un poco porque de algunos, no nos acordamos y otros, nos da la sensación de estar haciéndolos mal. El monitor casi siempre está liado y nunca le pillamos libre para que nos los explique. – Sigo con la bici y la cinta…cuando encuentro alguna libre y empezamos a atrevernos con las elípticas. –

Cuando teníamos el ritmo cogido se cruzan por el medio las navidades. Entre compras, fiestas, cenas y demás sólo hemos estado yendo días sueltos. Pero verás con el año nuevo…

Y llega enero, pero hay reajustes en el trabajo. Cambian los horarios y salgo mucho más tarde. – Este mes va a estar difícil, a ver si el mes que viene ya me organizo mejor y saco algo de tiempo -.

Pero el mes siguiente estamos igual o peor por lo que el gimnasio queda aparcado de momento para más adelante. Nos acaba pasando como al del chiste:

Llevo ya tres meses en el gimnasio. – ¿Ah si? ¿Y cuánto has perdido? – .- Tres meses .

Esta es una historia que he visto y oído en numerosas ocasiones. Relacionar “tengo que hacer ejercicio” con ir a pagar una cuota a un centro deportivo. Con la esperanza de que pagar nos comprometa a ir.

Como antes comentaba, hoy vive la primera generación sedentaria de la historia. Pasamos mucho tiempo en reposo y hay que buscar actividades que compensen esa falta de movimiento para que nuestro cuerpo responda. El gimnasio es una opción, pero no la única. A muchas personas les encanta y lo disfrutan. Esos son los que van.  Apuntarte a un gimnasio no mejorará tu condición física. Lo que la mejorará es realizar ejercicio con regularidad.

Cuando lo que están echando en televisión no te gusta, cambias de canal. Si el gimnasio no es lo tuyo, busca algo distinto. Existen actividades con las que disfrutarías mientras las practicas y que, como consecuencia te ayudarían a sentirte mejor. Sólo tienes que encontrarlas.

Caminar, correr, nadar… Why not Pilates?

Pilates y Surf. Postura nº 3. Transferencia en Cadillac.

La práctica del Método Pilates puede ser un fin en sí mismo o un medio para mejorar la práctica de otras disciplinas, como el surf, en este caso.

Este sería el tercer ejercicio en la progresión después del Ejercicio del ejercicio de postura 1, asistido por la silla y el Ejercicio de postura 2, en reformer.

En este caso lo he realizado en el cadillac, donde conseguimos un movimiento que se acerca mucho más al gesto que se realiza en el agua al remar. La acción de brazos y la resistencia es muy similar, con el añadido de una menor superficie de apoyo similar al que tenemos sobre la tabla.

Estos ejercicios los realizo fundamentalmente en invierno o en los períodos de tiempo que entro menos al agua. Cuando puedo entrar con regularidad, sobre todo realizo ejercicios de compensación que iré presentando en las próximas entradas.

Si practicas surf y quieres tener mayor consciencia en como te mueves, mejorar tu postura o necesitas mejorar la salud de tu espalda para volver al aguaWhy Not Pilates?

Pilates y Surf. Postura nº 2. Transferencia en reformer.

Continúan los vídeos en los que podemos ver cómo algunos ejercicios de Pilates pueden facilitar y mejorar nuestra práctica de surf.

Este vídeo realizado en el reformer es el segundo de la progresión. Presentar una mayor dificultad que el ejercicio de postura 1,  dónde la máquina (la silla) te asistía para completar el movimiento de extensión de la espalda.

Una vez comprendida esa extensión, le añadimos el movimiento de los brazos, con una resistencia similar a la que reciben cuando remamos en el agua. Siendo un mayor reto a su vez, para la postura y un trabajo con mayor transferencia de cara a la entrada al agua.

¿Sigues pensando que el Pilates y el Surf son dos mundos alejados?

Why Not Pilates?

Pilates y Surf. Postura 1. Transferencia en silla.

Como ya comenté anteriormente, el Pilates puede ser una fantástica herramienta para volver al agua si nuestra espalda nos lo impedía o un aliado para hacer que disfrutemos más con nuestros baños. Este es el primer vídeo de los ejercicios de Pilates que utilizo para mejorar mi postura mientras estoy en la tabla y durante la remada, con el objetivo de que se parezca lo más posible a la que aquí veis.

La falta de movilidad en la columna puede frenar nuestra progresión ya que, una escasa curvatura en el momento previo al salto puede hacer que se nos escapen muchas olas.

Cualquier duda, comentario o sugerencia por supuesto es bienvenida.

WhyNotPilates?

Vuelve al agua. Surf y Pilates

El surf es un deporte al que he llegado relativamente tarde, hasta los 24 no toqué una tabla con mis manos y no ha sido hasta los 28 cuando he podido surfear con algo de regularidad.

Es una actividad increíblemente divertida desde el primer momento, cerca de la orilla esperando que vengan las espumas para, con suerte, ponerte de pie y sentir cómo la ola empuja.

Va mejorando tu nivel y vas descubriendo que la actividad es más exigente no sólo técnica sino también físicamente. Entiendes que el estereotipo de “surfero cachas” no es por horas de gimnasio, sino por las que echan en el agua. Por otro lado, vas conociendo a surfers  que te hablan de molestias, dolores en la espalda e incluso algunos que después de muchos años de práctica, una lesión (hernias discales o protusiones en muchos casos) les han apartado del agua..

Sólo hay que observar la postura que se mantiene durante la práctica del surf para entender de donde vienen esos problemas. Largos períodos de espera sentado sobre la tabla con la pelvis en retroversión y columna lumbar y dorsal en flexión. Combinados con momentos intensos de esfuerzo durante la remada donde la posición es exactamente la opuesta: Anteversión de pelvis y amplia extensión dorsal y lumbar. Si todo esto fuera poco hay que añadir una vez de pie movimientos explosivos, con amplias rotaciones de columna para realizar las maniobras.

No afirmaría que el surf sea una actividad contraindicada para la salud de la espalda de manera rotunda, si bien se hace necesaria la práctica de una serie de ejercicios para que no limite, a corto y medio plazo, las prestaciones que debe garantizar nuestra columna dentro y fuera del agua.

Por esta razón utilizo algunos ejercicios  de pilates enfocados a mejorar mi nivel y mantener mi espalada a punto. Son ejercicios que personalmente me vienen bien en base a mi práctica, nivel de surf y mi condición física.  Los he dividido en 2 grupos.

  • Ejercicios de mejora de la postura durante la remada. Progresión:
  1. Ejercicio de postura asistido en silla.
  2. Ejercicio de postura con resistencia en reformer.
  3. Ejercicio de postura con transferencia, en cadillac.
  • Ejercicios de compensación.
  1. Ejercicio de movilidad de la columna de pie y con swing bar.
  2. Ejercicio de movilidad articular del hombro sobre rulo.
  3. Ejercicio de movilidad de columna en cuadrupedia.

Si empiezan las molestias o has dejado de poder entrar al agua, quizá la única solución no sea parar y esperar a que se pase. Es importante que no caigamos en el círculo vicioso “surfeo>me duele> paro” y vuelta a empezar. Hay que introducir algún cambio…

Why Not Pilates?