Método Pilates ¿Tradición o Evolución? (I)

Como en cualquier disciplina o ámbito de la vida existe la disyuntiva entre por qué cambiar las cosas si así nos funcionaron o pensar en cómo podemos adaptarlas a los tiempos. El Método Pilates no queda al margen, aunque la dificultad tanto para unos como para otros, está en distinguir esa fina línea que separa lo novedoso de lo extravagante pero que curiosamente es tan fina como la que separa lo tradicional de lo obsoleto.

TRadición o evolución

Una de las razones fundamentales por  la que decidí comenzar este blog fue para tener la oportunidad de establecer contacto con otras personas que, o bien han integrado el Pilates en su vida o están interesados en hacerlo. Y mis favoritos: los que afirmaban “el Pilates no es para mí” y poco o a poco lo van poniendo en duda. Una de las maneras en las que esto se ha materializado, ha sido con los seminarios Pilates para Runners, dándome la oportunidad de mostrar a otros compañeros instructores y corredores cómo utilizo el Pilates para mejorar mi práctica deportiva.

Además de en los seminarios, donde he podido conocer a algunos de los que por aquí me leéis (que la verdad hace ilusión)  también me llegan correos o consultas por Twitter y Facebook sobre dudas relacionadas con el propio método. Hay quien me pide opinión sobre una formación concreta, qué ejercicio utilizaría para un alumno en cuestión, tengo un amigo que tiene tal problema… u otras preguntas a las cuales trato de dar respuesta en la medida de mis posibilidades.

La semana pasada recibí un correo diferente.  Es de una persona que había llegado al blog, habia leído algunos post y visto un par de vídeos. Me comentaba que lo que le animó a escribirme fue una frase  que leyó: ”Ocultarte y no mostrar lo que ofreces no es modestia. Es egoísmo porque estás impidiendo que otros se beneficien” y por ello se decidió a escribirme.

Me contó de manera resumida su historia, el tiempo que llevaba en el Pilates como alumno primero e instructor después. Me habló de que había recibido formación clásica de una alumna directa de Joseph Pilates, quien le había transmitido que el Pilates es una disciplina pura en sí misma de manera que comentaba que sentía rabia cuando veía que en la mayoría de estudios de Pilates no aplicaban el método de la manera que a él le habían enseñado.

Quizá por ello me comentaba que algunos conceptos como: inhalación, retroversión, caja torácica… que yo trataba en los vídeos, no son utilizados en el Pilates Clásico y él consideraba que no era apropiados utilizar con los alumnos.

A la vez, me proponía darme una clase para mostrarme lo que Joseph Pilates originalmente denominó Contrología.

¿Qué es el Pilates Clásico?

Según nos cuenta Shari Berkowitz, instructora con formación clásica, en este artículo y cuya traducción podéis encontrarla en Fuente Pilates.

El Pilates Clásico abarca exclusivamente los ejercicios que realmente creó Joseph Pilates. Estos ejercicios se encuentran verificados por la primera generación de profesores del método además de por fotografías (hay muchas y de muy buena calidad) y películas (al haberlas convertido a vídeo todo parece más rápido de cómo sucedía en la vida real, pero son valiosas, fácilmente accesibles en Youtube y de visión obligada).

Un profesor de Pilates Clásico sólo enseña estos ejercicios y si hace otros ejercicios lo dice claramente. “Esto no es un ejercicio de Pilates…” y explica cuál es su origen.

Un profesor de Pilates Clásico podría inventar una modificación para ayudar o entrenar al cliente hasta que llegue a ejecutar la versión ideal del ejercicio, pero nunca dirá que esa modificación es un ejercicio creado por el Sr. Pilates. Se trataría de un ejercicio preparatorio cuya finalidad es ir evolucionando hasta la creación del Sr. Pilates.

En lo que a variantes se refiere (versiones avanzadas de un ejercico), un profesor de Pilates Clásico se ciñe al repertorio de variantes que creó el Sr. Pilates.

¿Por qué nos limitamos a las creaciones del Sr. Pilates y no introducimos nuestro propio trabajo o el de otros? Porque somos de la opinión de que hacerlo todo a la manera del Sr. Pilates realmente esculpe el cuerpo y la mente y los lleva al equilibrio. Los ejercicios del Sr. Pilates son suficientemente simples, retantes y “profundos” para ahondar en ellos durante toda una vida. Y nos guiamos por esta premisa.

Aunque Shari también afirma que a pesar de haber sido formada por Romana Kryzanowska, quien defiende ser la auténtica transmisora del método de manera fidedigna, observa que existen diferencias entre su manera de enseñar y la de compañeros que también se han formado con Romana.

Ante esto me surge la clásica 😉 duda: Si Joseph Pilates falleció en 1967 ¿Ahí nos quedamos?

 ¿A qué nos referimos con “evolución”?

En ocasiones se habla de “Pilates evolucionado” como un concepto o una línea de trabajo aunque, si comentaba la dificultad de encontrar dentro del Pilates Clásico un único criterio imagínate cuando se abre el abanico.

El método Pilates llega, se extiende y distintos profesionales lo aplican de manera diferente. Evidentemente no es lo mismo la aplicación que le encuentra un bailarin, una médico, un profesional de la actividad física o una fisioterapeuta. Todos ellos comparten una base de conocimiento del propio método basado en los principios y los ejercicios aunque su formación y experiencia previa, así como otros conocimientos que vayan adquiriendo paralelamente en relación al cuerpo y su movimiento motivará que existan diferencias en la manera de aplicarlo con el alumno.

Aunque esto no debería ser un problema en sí, parece que en ocasiones crea controversia, más que por las diferencias en la aplicación, en la crítica abierta ante algunos aspectos técnicos o metodológicos considerados mejorables en relación a lo que Joseph Pilates proponía originalmente. Críticas que en muchas ocasiones vienen desde el estudio y el análisis del repertorio clásico, partiendo de la idea de que “lo establecido, no mejora por idolatrarlo sino por cuestionarlo“. Y esto a veces levanta algunas ampollas.

Aunque aquí surge otra duda todavía más difícil de responder ¿Qué marca qué es y qué no es Pilates?  ¿Todo vale bajo la denominación Pilates? ¿Estamos evolucionando o degradando el método?

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Me encanta impartir clases pero sin duda es cuando las recibes cuando entiendes las buenas sensaciones que una clase de Pilates deja en tu cuerpo y entiendes la sonrisa en la cara de tus alumnos cuando la clase termina tras una hora de trabajo.

Además en el correo que recibí, se me hablaba de una frase que para mí es clave a la hora de aceptar la propuesta “sólo entiendo una cosa: la manera correcta de mover el cuerpo”. Definitivamente yo quiero conocerla. Esta tarde voy a recibir esa clase. Espero que se cumplan las expectativas.

Yo tengo algunas respuestas ante las preguntas que aquí te planteo si bien, quiero conocer algo más del Pilates Clásico y tu opinión antes de contestarlas la semana que viene.

Y tú cómo entiendes el método:

¿Tomas parte por la tradición o la evolución?

Pilates: Si Puedes Imaginarlo, Puedes Hacerlo

No es la primera vez que me remonto siete años atrás y te hablo de la primera formación que recibí de Pilates pero es que se me viene mucho a la cabeza cuando me pongo a escribir. Y no sé si eso es bueno o malo… En ese momento para mí se abría un mundo del que no tenía la más remota idea de su funcionamiento. Si el moverme en sí ya era dificultad suficiente, resulta que no sólo tenía que hacerlo sino que me hablaban de que, una manera muy efectiva de hacerlo era a través de las imágenes. Yo alucinaba.

Uno de los principios básicos de Pilates es el “centro” entendido como el origen del movimiento. Ubicado en la zona comprendida entre el ombligo y el pubis formado por la musculatura abdominal profunda siendo el elemento clave el transverso del abdomen. Nos contaban que, antes de mover cualquier extremidad de nuestro cuerpo el primer músculo que es activado es el transverso del abdomen y la razón no es otra, que su función clave como estabilizador de la pelvis y por lo tanto de la columna lumbar. Para ubicarlo y sentirlo sólo tienes que presionar ligeramente con tus dedos por debajo del ombligo y toser, verás como sientes su activación.

Además de tosiendo que era una forma que me ayudó a entender que mi transverso andaba por ahí, nos hablaron de buscar la sensación de que el ombligo se dirigía hacia arriba y hacia dentro con la imagen de subir la cremallera de unos pantalones vaqueros.

Y así pasamos la primera jornada de formación realizando distintos ejercicios pero sin dejar de olvidarnos de la cremallera. Recuerdo volver ese día en el coche con mi hermana, que es fisioterapeuta y también cursó esa formación (y nos dejó su opinión sobre el Pilates en esta entrada)  y después de un rato de intercambio de impresiones tuve que sincerarme ¿Qué narices es eso de la cremallera? Llevaba todo el día intentando hacer algo que no terminaba de entender.

Posiblemente tú, lector, de genero masculino, si no habías escuchado esto antes tampoco sabes exactamente de qué hablo. Mientras que tú, lectora acabado en a, mujer. Alguna vez te has tenido que pelear con esos vaqueros que te dejan envasada al vacío cuando, la cremallera tras mucho esfuerzo termina de subir y el botón abrocha ¡Tú si que entiendes esa imagen a la perfección!

Las imágenes atajos para el cerebro.

Aunque podamos pensar lo contrario la mejor manera de llegar a un movimiento concreto no es dando toda la información de manera concreta y exhaustiva. Eso satura. Nuestro cerebro no funciona así, necesita discriminar, separar el trigo de la paja. Y digo que no funciona así porque cuando tratamos de dar demasiadas órdenes a nuestro cerebro de manera consciente perdemos la fluidez y acabamos moviéndonos como un robot. El ejemplo lo encontraríamos si te colocas de pie y tratas de seguir las siguientes indicaciones:

  • Flexiona simultáneamente rodilla, cadera y tobillo derechos lo justo para que el talón se despegue.
  • Mientras tu rodilla y cadera del lado contrario se van extendiendo a la vez que el tobillo y desplazando tu peso hacia delante a la vez que el brazo izquierdo se balancea extendido hasta que el talón derecho vuelva a contactar con el suelo.
  • Terminas de impulsar con la pierna izquierda extendiendo cadera, rodilla y tobillo para transferir  todo el peso al pie contrario

… Bien pues ya llevamos un paso.  Y se puede ser mucho más minucioso con las indicaciones

Lo primero que ocurriría si caminas de esta manera es que tu cerebro empezaría a cortocircuitarse y en seguida empezarías a echar humo por las orejas antes de haber iniciado el tercer paso. Y por otro lado, y lo más interesante: en tu cuerpo se produce un fenómeno denominado “parálisis por análisis” que te vuelve extraordinariamente lento, tenso y carente de fluidez. Esto sería lo opuesto a un movimiento natural.

La indicación “camina” es mucho más clara, concreta y significativa para tu cerebro aunque no sería exactamente una imagen.

De la visualización deportiva a la ideocinética: cómo aplicar la imagen de manera efectiva.

Durante el seminario “Pilates para Runners” que llevamos a cabo recientemente en La Manga con Rocío Fernández fisioterapeuta e instructora, me contaba que cuando  comenzó a dar más clases en su centro, a pesar de no tener todo el tiempo que querría para practicar, observaba que sólo con las explicaciones y visualizaciones su movimiento mejoraba y su cuerpo empezaba a comportarse de otra manera. Me sentí muy identificado con ella ya que durante una fase tuve esa misma sensación. Más allá de tu propia práctica, ver otras personas moverse y orientarlas hacia una manera concreta de hacerlo supone en tí mismo un cambio. Esto ocurre de la misma manera con un deportista viendo a otros compañeros competir. Están aprendiendo a la vez que imaginan qué harían ellos en esa misma circunstancia. Además, está comprobado que existe mejora de las habilidades motrices a través de la visualización porque al hacerlo, aunque no haya movimiento si se produce impulso neurológico a través de las células nerviosas incluso existe contracción muscular de los músculos interesados (Ruiz Pérez, 1994).

La visualización ideocinética se diferencia de la deportiva en que no se basa en un gesto concreto bajo unas circunstancias conocidas. Es decir no es un ensayo mental como el que hace el velocista de 100m antes del disparo de salida o la nadadora de sincronizada repasando la coreografía antes de entrar al agua.

La ideocinesis busca cuestiones más vinculadas a la actitud y postura. Cambios relacionados con la tensión muscular y la alineación. Y suelen usarse metáforas o referencias abstractas. Y esto que puede sonar un tanto confuso se ve muy claro con algunos ejemplos.

Si te propongo que relajes los hombros y el cuello igual no te dice mucho pero si te digo:

  • Imagina tu cabeza ligera como un globo de helio que asciende alto y ligero. No pesa y se mantiene arriba. Manten unos segundos y observa si notas algún cambio.
  • O si te digo que imagines que ahora vas a elevar los hombros hacia las orejas con la energía justa para levantar el peso de una pluma que tienes colocada en cada uno de ellos. Sientelos subir ligeros y caer suaves para volver a su sitio ¿Hay diferencia en ellos despues de repetir este movimiento 6-8 veces?
  • Pues ahora combínalo. A la vez que mantienes esa cabeza alta como un globo que asciende, mueve los hombros ligeros arriba y abajo varias veces. Deja que desciendan suaves.

floating-head

Observa ahora tus hombros y tu zona cervical. ¿Notas mayor longitud en tu cuello? ¿Sientes más sueltos y libres tus hombros? ¿Has encontrado la posición alineada y libre de tensión? Pues enhorabuena. Ya tienes una manera más de encontrar alivio cuando pases demasiadas horas frente al ordenador.

Si te interesa este tema haz una búsqueda en google sobre Método Franklin. Es realmente interesante y daría para unas cuantas entradas pero hoy no me puedo enrollar más. Incluso se encuentran artículos relacionados con cómo aplicarlo al Pilates.

Los instructores de Pilates tenemos distintas herramientas para conseguir mejorar el movimiento del alumno: la demostración visual, corrección con las manos y el uso de la palabra. Entre las virtudes de un buen instructor creo que debe estar la economía en el uso del lenguaje. Las imágenes ahorran muchas palabras y son muy directas ¿Cual es la clave? Que sean significativas.

La sensación de subir la cremallera de unos vaqueros muy ajustados y esa acción de recoger tripa para que abrochen es algo que mi hermana captó a la primera y yo no ¿Por qué? Porque yo nunca he usado unos vaqueros ajustados. De ahí que no todas las imágenes sirven en todos los casos.

Las personas se mueven como lo entienden. El instructor tiene que ser un facilitador, el que dé soluciones, la persona que consiga que al alumno le resulte fácil lo que antes consideraba difícil. Las imágenes son un recurso magnífico para conseguirlo. No hay alumno torpe sino instructor sin recursos. Si no terminas de dar en la tecla haz que lo entienda de otra manera, quizá una imagen puede ser lo que te ayude.

Y tú ¿Todavía no utilizas las imágenes?

El Ejercicio Imprescindible en mis Clases de Pilates

Cuando se habla de Método Pilates, en muchos casos se hace definiéndolo como “un repertorio de ejercicios”. Ya he comentado alguna vez que en mi opinión es algo más que eso ya que, los ejercicios no son  el objetivo final sino un medio para conseguir algo más importante: el dominio de tu cuerpo a través del movimiento consciente.

Suelo decir en las clases que hay que perder el miedo a moverse ya que, lo bueno del Pilates, es que tras ejecutar un ejercicio no tenemos que vernos sometidos al veredicto de unos jueces que sacan sus letreros para puntuar en base a cuánto hemos estirado la pierna o cómo de fluida ha sido la ejecución. Aunque sí tenemos un juez, en algunos casos mucho más implacable: nuestro propio cuerpo y las sensaciones que en él dejan los ejercicios.

epicself.com

fuente: epicself.com

Cuando empezamos a movernos…

Una situación muy habitual en alumnos que se inician es que aparezca la sensación de tener que atender a demasiadas cosas al mismo tiempo. Ya te hablé de las fases del aprendizaje, y de que, de la misma manera que ocurre cuando aprendemos a conducir y nos parece imposible poder centrarse de manera simultánea en: un volante, tres pedales, tres espejos, cinco marchas, cuentarrvoluciones, luces intermitentes… Todo esto siempre a una velocidad adecuada, respetando el código de circulación, la señalización y el resto de conductores y pasajeros que forman el tráfico (y recuerda, respeta al ciclista) ¿Difícil? Pues esto que a todos nos resulta tan complicado de inicio, como dice un amigo, “lo podría realizar un chimpancé bien enseñado”. Sólo es cuestión de práctica.

Con el Pilates ocurre algo similar. No, no me refiero a lo del chimpancé, espera que me explique. Más allá de que como disciplina hay quien pueda considerarla fácil o difícil. En las primeras clases debemos empezar a entender cuál es la posición alineada de nuestra columna, la forma en la que podemos movernos sin provocar tensión en los hombros, observamos la respiración, tomamos consciencia del centro… Y además, ejecutar distintos movimientos que nos van pidiendo. Ocurre que si pienso en mi respiración, olvido conectar el centro y si movilizo la pelvis sin saber porqué, pierdo la alineación del cuello… y tú, que llevas años en esto también pasaste por esa fase. Todos lo hacemos.

24 vértebras móviles.

Tu columna es un conjunto de articulaciones móviles. El movimiento entre nuestros segmentos vertebrales es mayor, en la medida en que nos aproximamos a la cabeza y menor en las vértebras más cercanas al sacro. La razón es evidente: las vértebras más altas dan soporte a la cabeza que actúa en nuestro cuerpo como una torre de control.  Desde esta torre de control recibimos información: visual, auditiva, olfativa… Que tenga movimiento es clave para que nuestros receptores sensoriales ubicados en ella puedan orientarse en distintas direcciones en función de la información que necesite recibir. Y esto, cuando estamos sanos no lo valoramos pero quien ha tenido una contractura cervical potente o por cualquier razón se ha visto obligado a llevar collarín, sabe lo limitante que es perder movilidad en esa zona.

Sin embargo nadie se preocupa de si existe movimiento en la columna lumbar y la pelvis ya que al fin y al cabo, tenemos una bisagra un poco más abajo (la cadera) que compensa su ausencia de movimiento ¿Cuál es el problema? La limitación de movimiento en nuestra pelvis supondrá rigidez y afectará directamente a nuestra curvatura lumbar. Y ya sabes que alejarnos de la alineación supone sobrecargas ¿Alguien oyó lumbalgia?

Curiosamente las mujeres suelen tener bastante más movilidad en la pelvis, incluso hay hombres que sin complejos afirman tener en la pelvis el mismo movimiento que un tronco. Esto que se dice sin complejos, es algo que nos lo deberíamos “hacer mirar”, ya que, una correcta movilidad en la pelvis sirve para algo más que para bailar reggaeton.

El ejercicio fundamental en mis clases de Pilates: la elevación de pelvis.

A veces pienso que si mis clases de pilates en lugar de una hora duraran 5 minutos y sólo pudiera realizar un ejercicio, éste sería sin duda la elevación de pelvis. Piensa la cantidad de tiempo que una persona estándar pasa sentada y piensa en tu postura, que aunque creas que se asemeja a esta imagen en la mayoría de los casos es así.

La elevación de pelvis es el movimiento perfecto para equilibrar musculatura y recuperar su movilidad. No sólo el de nuestra pelvis sino lo más importante, el movimiento segmentario de toda la columna. Considero que es el ejercicio clave por las siguientes razones:

  • Porque te permite movilizar tu columna vértebra a vértebra teniendo una referencia muy clara como es el apoyo del suelo.
  • Es un ejercicio donde la activación del trasverso del abdomen y suelo pélvico es imprescindible para poder mantener la retroversión.
  • Es muy seguro para la movilización de la columna incluso para personas con hernias o protrusiones (siendo prudentes y ajustando la altura) ya que movilizamos sin que aumente la presión en los discos intervertebrales.
  • Si somos capaces de completar el recorrido y en su posición más elevada acentuamos la retroversión de la pelvis es un estiramiento magnífico de flexores de cadera. 
  • La posición de escápulas apoyadas y hombros abiertos nos da una percepción muy clara para sentir los hombros sin tensión.
  • No es exactamente una posición invertida pero como ocurre en la inversión, liberamos carga a nuestras vértebras, permitendo crear espacio entre ellas.
  • Nos ayuda a encontrar un equilibrio efectivo entre el trabajo de musculatura profunda de abdomen  y erectores de columna.

Mi propuesta:

En el siguiente vídeo os voy a mostrar una elevación de pelvis con tres variantes atendiendo a distintos aspectos:

  1. Alineación de las piernas y al control sobre ellas tanto en el movimiento de subida como de bajada vértebra a vértebra.
  2. Respiración. Recuerda la relación que existe entre el movimiento de la columna y la caja torácica. Una caja torácica inmóvil es una cárcel para nuestra columna.
  3. Fluidez en el movimiento. Descendemos orientando nuestra pelvis a un lado u otro de manera alterna.

Esta es mi propuesta y este es el ejercicio que considero clave en cualquier clase de Pilates. Como habéis visto repetir un movimiento no supone necesariamente hacerlo siempre igual. De hecho cambiar el foco de atención, muchas veces da la sensación de estar realizando un ejercicio diferente. Utiliza variaciones pero ten siempre presente cuál es tu objetivo al utilizarlas.

Este es el ejercicio que yo considero fundamental pero hay muchos. ¿Cuál es el ejercicio que nunca falta en tus clases de Pilates?

Que persigues ¿Cuerpo Fitness o Cuerpo Wellness?

Hace un par de días leía un artículo donde se aportaba una idea de lo que podríamos considerar un cuerpo funcional. Qué características debe cumplir tanto a nivel estructural como de movimiento. Más allá de establecer acuerdos o desacuerdos con ello, me resultó interesante que tratara de ir más allá del concepto comúnmente aceptado: Entrenamiento físico específico con el objetivo de mejorar la transferencia a un gesto técnico concreto”, para aportar su visión y darle una vuelta a un concepto de entrenamiento que bien planteado tiene unos resultados excelentes.

httponeupsportsandwellness.comwellness.html

Fuente: oneupsportsandwellness.com

Por otro lado, esta semana he recibido algunos comentarios y un par de correos electrónicos en relación a la entrada de la semana pasada que me hacen pensar que hubo quién se sintió ofendido por alguna de las afirmaciones realizadas (la crítica siempre es bienvenida y la opinión de cualquiera quedará perfectamente reflejada aunque sea para decirme “que no aporto nada” pero nunca si incluyen descalificaciones hacia el que escribe u otras personas que comentan en el blog).
Curiosamente en estos comentarios me llamó la atención que si algo tenían en común es que se hablaba del “fitness” como un concepto opuesto al Pilates. Por si alguien considera que yo lancé la primera piedra he pensado que vendría bien dar un repaso a algunos términos y analizar si son extremos opuestos, no tienen relación o incluso si pudieran ser complementarios.

Fitness Vs. Wellness.

Más que hablar del Método Pilates como actividad propia me gustaría hacerlo integrada en un concepto más global donde me parece que puede encontrarse cómodo como es el de “Wellness”. Me habría gustado dar un repaso a los apuntes de la carrera porque recuerdo que fue entonces cuando Susana Aznar nos hablaba de estos términos que yo, aunque iba desarrollando con los clientes sin saberlo en el gimnasio, escuchaba por primera vez en una de sus asignaturas.

  • Entonces se nos hablaba de Fitness como concepto orientado a la mejora de la condición física. De hecho el acrónimo inglés “Fit” surge de las siglas de términos relacionados con entrenamiento: Frequency, Intensity, Time and Type (F.I.T.T.).

Cuando la práctica de la actividad física empezó a generalizarse y surgieron los primeros centros deportivos, los profesionales posiblemente fueran entrenadores deportivos que utilizaban con los nuevos usuarios, las mismas herramientas y conceptos que desarrollaban con sus deportistas. Seguían teniendo como objetivo mejorar las capacidades físicas básicas (fuerza, velocidad, resistencia, flexibilidad) con el objetivo de mejorar su rendimiento. En el alto rendimiento, por lo general, el perfil está muy definido: personas jóvenes, saludables, con alta capacidad de esfuerzo cuyo objetivo es muy claro: “Citius, altius, fortius”. La persona que deja de ser joven, las lesiones le traicionan o su capacidad de esfuerzo no es la esperada, se queda a un lado. Además en este caso puede que partamos de una base errónea porque ¿Mejorar estas capacidades supondrá siempre una mejora de nuestra salud?

  • En este artículo de Fitness Mad se habla de Wellness como un término más global. “No sólo abarcaría la mejora de la condición física, sino que va más allá y utiliza la condición física como un medio para mejorar la salud. Es decir, Wellness como sinónimo de bienestar físico, psíquico y emocional.  Y todo ello coordinando el trabajo físico con el psicológico, y además tratando de hacerlo de forma amena y sin generar estrés“.

Al ver que el fitness sólo atendía a un perfil concreto pero el cliente presentaba unas características cada vez más heterogéneas empezó a existir una especialización orientada a dar una respuesta distinta a una misma necesidad: utilizar la actividad física como un medio para encontrarse mejor con uno mismo. El fin ya no es la condición física, sino ésta es el medio para mejorar la calidad de vida.

¿Entonces que es más recomendable realizar actividades fitness o wellness?

Aunque con matices porque generalizando siempre corremos el riesgo de meter la gamba, se podria denominar como:

  • Actividades Fitness: el CrossFit y resto de métodos HIIT, TRX, Spinning, Body Pump y sus derivados, por poner un ejemplo.
  • Actividades Wellness. Las llamadas actividades “cuerpo-mente”: Yoga, Tai-chi, Pilates. Así como otras actividades que no relacionaríamos directamente con ejercicio como pasear o bailar.

Algunas actividades directamente no pueden ser metidas en uno u otro saco, por lo que quizá sea más recomendable hablar de comportamientos fitness o wellness:

  • Comportamientos fitness. Orientados a un objetivo deportivo: rebajar una marca, conseguir un reto, ganar un partido, mejorar tu técnica… Y hay maneras muy interesantes de desarrollarlos.
  • Comportamientos wellness: Orientados a mejorar la calidad de vida. Liberar estrés, mejorar tu movimiento, prevenir o evitar lesiones, mejorar tu salud…

Afortunadamente las cosas no son blancas o negras. No tienes porqué elegir entre ser fitness o ser wellness.  En mi caso hace poco más de un mes corría para rebajar mi marca en la maratón en base a una planificación donde se establecían unas distancias y unos ritmos concretos (comportamiento fitness) y ahora salgo cuando me apetece sin ningún objetivo concreto (comportamiento wellness).

De la misma manera y como puedes ver en estos enlaces, en ocasiones utilizo el Pilates con un objetivo fitness y otras veces es un comportamiento wellness lo que me mueve.

A día de hoy y debido a la vida sedentaria que se impone en occidente la actividad física se convierte en una necesidad para personas de todas las edades. Como te comentaba antes, estamos de acuerdo en que la condición cardiovascular o tener un tono muscular mínimo está directamente relacionado con nuestra salud… hasta un nivel. A partir de ahí lo que mejora es nuestro rendimiento pero no necesariamente nuestro bienestar físico. Es más, llegado a un nivel, funciona en sentido inverso.

Establece tu objetivo y en base a eso busca la actividad que te ayude a conseguirlo. No todas las actividades son recomendables para todos y duda del que te haga creer eso. Y lo más importante: recuerda que el “no pain no gain” sólo tiene sentido si eres un Marine americano o tras 10 años de carrera deportiva te retiras multimillonario. Si no, yo al menos, me aplico el “No brain no gain”

Y tú, qué prefieres ¿Cuerpo fitness o cuerpo wellness?