Comunidad Pilates ¿Te Unes?

Sé que muchos profesores de Pilates, de manera disciplinada, guardan algunas horas en su planificación semanal para su propia práctica. Pero a mí siempre me ha resultado difícil hacerlo solo. Sí que saco tiempo para practicar algún ejercicio o algo nuevo que ha llamado mi atención, o por necesidad cuando empiezo a sentirme un poco “tronco”. Pero planificar y practicar con disciplina martes y jueves “de tal a tal hora” es algo que nunca he conseguido hacer. Y las pocas veces que lo he intentado, siempre he acabado haciendo algo que poco tenía que ver con el planning de inicio: cambio de ejercicio cada poco, necesito referencias, correcciones…

Quizá sea por eso que siempre he buscado soluciones como meterme en clase de algún compañero o compañera o, directamente pedirles un intercambio de clases. Situación de la que siempre he sacado algo positivo y he tenido la sensación de que también lo he aportado. Llevando esto un paso más allá comenzó este blog, para poder llegar a más compañeros en ese continuo aprendizaje, en base a tres máximas: conocer, compartir, difundir. Y algo que me estoy encontrando, son personas que comparten esa filosofía y así me lo transmiten.

comunid.pilatesEstos comentarios se han incrementado a raíz del último post donde, te contaba mi experiencia en Australia, dónde, gracias a la propuesta de los intercambios profesionales, he tenido la posibilidad de recibir a coste cero clases que de otra manera no me las habría podido permitir. A pesar de que sabes que considero baratas las clases de Pilates, Australia es definitivamente un país que al cambio, nos sale caro.

Sorprendentemente la entrada de la semana pasada en la que apelaba al sentido del humor, en casi todos los casos bien interpretado, se convirtió en un auténtico pelotazo con 3000 visitas en sólo 2 días (Si todavía no sabes de lo que hablo, echa un ojo a este enlace y ya de paso sincérate y cuéntanos qué tipo de instructor eres) lo que supuso que llegaran más visitas de compañeros que todavía no conocían el blog y que han mostrado nuevamente interés por la opción de los intercambios: cómo se pueden realizar, cómo contactar con otros compañeros…

Como era una cosa que me llevaba tiempo rondando por la cabeza, he estado buscando la plataforma más sencilla y a la vez más completa para que podamos estar conectados todos los profesionales del Pilates. Ese punto de encuentro es la Comunidad Pilates de Google +.

¿Qué es la Comunidad Pilates?

Es un espacio de comunicación alojado en la red social de Google. Se trata de poner en contacto a personas que compartan inquietudes sobre el método de manera que puedan unirse con el fin de intercambiar y difundir información obteniendo un beneficio global de ese encuentro.

¿Quiénes pueden formar parte de la Comunidad Pilates?

Cualquier persona profesional o amante del Pilates que lo desee. Para ello sólo debes tener una cuenta Google +. Que seas profesional o sencillamente un practicante o aficionado, sólo supondrá que habrá temáticas que te resultarán más o menos interesantes o de las que tendrás más o menos que aportar.

¿Y si no tengo cuenta en Google +?

Crearla es muy fácil. Si ya tienes una cuenta de Gmail sólo tienes que:

  • Entrar en Google .
  • Hacer clic en el botón +Tú. Después clic en el botón “Acceder”. Ingresa tu correo electrónico y contraseña.
  • ¡Listo! Ya puedes empezar a crear tu perfil y buscar la Comunidad Pilates, fácilmente identificable por la imagen similar a la que ilustra esta entrada y tienes un poco más arriba.

¿Y por qué debo pertenecer a la Comunidad Pilates?

  1. Porque es una escaparate para darte a conocer. Si eres profesional y te gusta lo que haces posiblemente querrás que otros compañeros o alumnos conozcan que estás ahí y cuál es tu enfoque.
  2. Si tienes un Estudio de Pilates o un Centro Deportivo querrás saber lo que están haciendo otros compañeros incluso quizá allí se encuentre el instructor que buscabas para tu equipo. Estamos en la segunda década del siglo XXI déjate de mirar currículum que posiblemente la persona que busques ya esté aquí demostrando de lo que es capaz.
  3. Porque es un punto de encuentro donde debatir, poner en común nuestras dudas y ayudar a que otros puedan resolver las que tú tuviste antes. Puedes seguir mirando a tu ombligo o abrirte a ese intercambio del que ganamos todos.
  4. Porque si tienes un blog o una web relacionada con el Método Pilates o el movimiento, formar parte de la Comunidad te ayudará a tener mayor difusión y conseguir que más compañeros te lean.
  5. Porque si tú también buscabas intercambiar clases de Pilates con otros compañeros sin saber muy bien a quién preguntar, esta plataforma te pondrá en contacto con alguien que tiene el mismo interés que tú. Por ejemplo: “el puente de diciembre voy a Valencia ¿Alguien quiere intercambiar una clase?”.
  6. Porque quizá quieras dar a conocer a otros compañeros ese último artículo que te recomendaron y crees que cualquier amante del Pilates debería conocer, o el libro de anatomía cuyas ilustraciones te facilitaron entender de manera más clara el cuerpo y su movimiento…etc.
  7. Porque si eres formador querrás dar difusión a ese nuevo curso que vas a impartir o promocionar el seminario que vas a desarrollar el mes próximo. Y aunque no lo seas quizá quieras recomendar un curso que realizaste y que consideras supercompleto. Si quieres que los profesionales se enteren debes ir a donde están ellos.

Semanalmente me llegan preguntas en torno a distintos temas relacionados con el Pilates, la salud y la actividad física. En la medida en que puedo trato de darle respuesta pero siempre hay dos cosas que al responder me dejan una sensación agridulce.

  • Por un lado que esa respuesta que doy en privado ahí se queda por lo tanto ninguna persona más a quien le haya surgido esa duda obtendrá respuesta. Por ejemplo, una pregunta tipo sería: “Tengo un alumno nuevo con artrosis cervical ¿Qué ejercicios me recomendarías?” Ahora la respuesta quedará para cuando a otra persona le pueda surgir.
  • Por otro lado, que en ocasiones tengo la sensación de que no soy la persona más indicada para dar respuesta a esa pregunta. Por ejemplo, cuando me preguntan sobre escuelas de formación, hay muchas con las que no he tenido la suerte de coincidir y desconozco su manera de trabajar. O por ejemplo, hace poco una compañera me preguntaba ¿Qué acreditación consideras que tiene más reconocimiento la PMA o la EHF? Y gracias a ella descubrí lo que era la EHF.

En resumen que comentando este tipo de cuestiones de manera abierta existirán más respuestas, más opiniones y cada uno pueda formarse una tras contrastarla con la de otros compañeros.

Este grupo pertenece a cada uno de los miembros que quiera estar dentro. De nosotros depende que tenga vida, que tenga movimiento, que crezca en contenido. Y esos aportes que con mente abierta y vocación por el Pilates realices al grupo, te hará crecer como profesional poniendo tu granito de arena en el buen desarrollo y promoción del método.

Haciendo click aquí podrás acceder y formar parte de la Comunidad

Advertisements

13 Personajes que Encontrarás Dando Clases de Pilates ¿Cuál de Ellos Eres Tú?

Llevaba tiempo sin recibir tantas clases de Pilates como estas últimas dos semanas en Australia. En diferentes formatos: clases de suelo en gimnasio, máquinas en grupo y sesiones individuales. Estoy recibiendo clases con instructoras de las que estoy aprendiendo un montón. Con enfoques diferentes a los que he podido ver anteriormente y recursos que muestran con claridad las virtudes del buen instructor. Pero también he recibido alguna otra que al terminar me he quedado con ganas de preguntar ¿De verdad estás haciendo Pilates?

¿Y cómo conseguir dar una clase de Pilates diaria sin pagar un solo dólar? Muy fácil, ofreciendo lo mismo a cambio ¿Por qué no un intercambio? ¿Por qué no compartir conocimientos con otros compañeros de profesión? Es un encuentro del que ambos salimos beneficiados. Me llegan correos y mensajes comentándome lo caras que son las formaciones y demás. Si ahora no puedes permitirte realizar ese curso que desearías, busca la manera de seguir aprendiendo a pesar de eso. En otras profesiones el intercambio de conocimiento y el trabajo en red entre profesionales es un hecho. A mí también me decían: Nadie va a querer. Pero me gusta intentar las cosas “por si acaso sí”, en lugar de dejar de hacerlas “por si acaso no”.

Y recibiendo clases de unos y otros he estado observando distintos tipos de profesores, cada uno con sus peculiaridades y tras el tono de los últimos post y como dicen que no es bueno tomarse demasiado en serio he pensado ¿Y por qué no reirnos un poco de nosotros mismos?

zazzle.com.au

fuente: zazzle.com.au

A pesar de lo que pueda parecer por el título, este post va dedicado a los alumnos a los que impartimos clase, que ellos también leen el blog. A excepción del post en el que Sonia nos habló de su experiencia como alumna pocas veces me estoy dirigiendo de manera directa a ellos y eso que, aunque a veces lo olvidemos, en nuestra actividad todo gira en torno al alumno. Es al que acompañamos para que aprenda, se esfuerce, disfrute y se beneficie de los efectos positivos de las clases. Pero a la misma vez, son quienes tienen que sufrirnos muchas veces. Cuántas veces habríamos querido poner un micrófono oculto en el vestuario para escuchar lo que se comenta tras la clase. ¿Cómo nos verán ellos?

Personajes que puedes encontrarte dando una clase de Pilates.

En estudios de Pilates, en gimnasios o simplemente buscando videos en youtube puedes encontrarte con alguno de estos personajes:

  1. El Apretao.Con sus camisetas siempre ajustadas que a veces dudas si se las habrá quitado a su sobrino. Y por supuesto sus mallitas marcando… estilo. También existe la versión femenina: mallas y top último modelo de distintos colores que más que ajustar parece que envasan al vacío.
  2. El Cansino. Explica y explica y… para contar algo le da mil vueltas. Pero es que la semana pasada estuvo contando lo mismo. Cuando le da por una cosa… Que si los pies son la base, que si hay que utilizar la tensión justa… ¿No estás viendo los bostezos de tus alumnos? Yo soy un poco cansino, lo sé.
  3. La Profe Zen. Convierte en un abrir y cerrar de ojos una sala normal en una zona chillout. Su musiquita, su luz tenue y sus palabras místicas. Mientras respira y se concentra daría tiempo a leerse El Quijote. Este post se me ocurrió en una clase así.
  4. El Chamán. Tiene respuesta y remedio para todo y para todos. Lo mismo para esa sensación de pinchazo que siempre has tenido en la rodilla que para encontrar una explicación a tus migrañas de la semana pasada. Al final piensas: ¡Este chico es un portento! Me lo tenían que poner de médico de familia.
  5. La Bailarina. Le encanta coreografiarlo todo. Lo visualiza y lo quiere hacer tan bonito que olvida que sus alumnos no se mueven como ella. También suele olvidar que los demás no somos de goma.
  6. El Batallitas. Igual te habla por enésima vez sobre aquella formación que recibió años ha, cuando el Pilates empezaba, que de la media maratón que hizo el fin de semana pasado. No nos aburras, que para contar batallas ya está el Facebook.
  7. El Tronco. Culturista pasado a monitor de Pilates por gajes del oficio y por que hay que cubrir horas de gimnasio, pero poco convencido. Clavadito a El Fuertaco, el personaje de los vídeos de Sergio Peinado. Incapaz de hacer cualquier ejercicio pero siempre poniendo una “buena” excusa. Si practicaras los ejercicios la mitad de tiempo que tus alumnos no tendrías que justificarte tanto.
  8. La Divina. Está encantada de haberse conocido y te explica los ejercicios sin dejar de verse en el reflejo del cristal o del espejo. Le falta tiempo para demostrar su excelente flexibilidad y su movimiento estrella: el spagat. Ella se gusta y sus alumnos los pobres la siguen el rollo. No la quieren quitar la ilusión.
  9. El Sustituto. Tiene poca experiencia, le toca cubrir una clase a última hora y quiere que los alumnos reciban la clase de su vida…y no siempre sale. No sabe que el sustituto eficaz debe ser como los árbitros de un partido de fútbol. Sí no la cagas, has hecho bien tú trabajo.
  10. El Friki. Pilates es lo más y le falta tiempo para recordarlo. No hay otra cosa que se le parezca. Correr es malo, el spinning también, pero su Pilates… Practica todos los días dos horas (o eso dice) y no desaprovecha una oportunidad para hacerse una foto en el lugar más insospechado en cualquier postura pilatera.
  11. La Sargento. Según entra por la puerta se hace el silencio porque con esas miradas que lanza a ver quien no se asusta. No se mueve un dedo hasta que ella de la orden y uno se echa a temblar cuando se acerca. Le falta poner a los alumnos en fila de a uno a la voz de ¡¡Fir-mes!!
  12. El Hiperanalitico. Da tanta información que satura. Soltando palabras incomprensibles mientras sus alumnos se miran con cara de póker. Analiza, corrige, dirige el ejercicio y manda repetirlo porque nunca sale perfecto. En sus clases, más que los músculos, es la cabeza lo que se calienta hasta echar humo.
  13. El Purista. Todo un apostol del método tal cual lo hacía el gran Joe Pilates. No hay que salirse de lo que él decía, eso es pervertir algo puro y perfecto en sí mismo. Sin fisuras, no duda ni se desvía del camino. Le falta dar la clase en calzoncillos para mantener la auténtica esencia.

¿Seguro que no te sientes identificado con ninguno de ellos? ¿Ni has coincidido con ellos en ningún curso o formación? Lástima que los motes no los ponen los profesores, sino los alumnos. Es a ellos a quienes deberíamos preguntar. Aunque… si nos ponemos nosotros a hablar de los distintos tipos de alumnos, también sacamos un post 😉

Venga, sin complejos ¿Qué tipo de instructor/a eres tú?

 

¿Por qué Son tan Baratas las Clases de Pilates?

Todos hemos escuchado alguna vez lo sorprendentemente baratas que son las clases de Pilates. Especialmente cuando lo comparamos con otras actividades similares que se  imparten en centros deportivos muncipales o comparado con los grandes gimnasios… Ah ¿Que no es así? ¿Me dices que lo que se comenta es exactamente lo contrario? ¿Que tiene fama de caro? ¿Que es gimnasia para pijos? ¡Vaya! pues tengo tarea porque si piensas de esa manera, sólo cuento con este post para intentar explicarte por qué yo creo que no es así, que el Pilates es una actividad barata… (Eso sí, si lo consigo, me tienes que dejar tu comentario al final). Continue reading

10 Similitudes Entre Practicar Pilates y Aprender un Nuevo Idioma

Pues sí, yo también soy de los españoles que ponía en su currículum inglés nivel medio hablado y escrito… y todos sabemos lo que significa.

Cuando empecé a estudiar inglés todavía existía la E.G.B y desde entonces no lo he dejado: colegio, instituto, universidad, clases particulares… y, o el método no ha sido el adecuado o no le he dedicado el esfuerzo o la continuidad necesaria para conseguir el nivel deseado. Es por eso que decidí que era momento de una inmersión lingüística y Australia era un lugar fantástico para ello.

Acabo de cumplir un mes en Brisbane y lo he dedicado casi íntegramente a estudiar el idioma. He estado 4 semanas en una academia. Y si como sabes el método Pilates es algo que me apasiona, lo que me gusta de verdad es analizar el proceso de enseñanza-aprendizaje de cualquier actividad porque siempre me aporta y me da pistas para aplicarlo yo en mis clases. Observar qué herramientas utilizan los profesores y qué respuesta dan los alumnos ante ellas.

Una vez finalizadas estas 4 semanas de clases creo que es buen momento para establecer un paralelismo entre el aprendizaje de una actividad puramente cognitiva y una actividad basada en el movimiento como es el Método Pilates.

  1. En ambas actividades el aprendizaje tiene que ser significativo. Como dice Beatriz Crespo en su blog:  “Si lo entiendes lo aprendes y si lo aprendes lo aplicas”. La memorización y la repetición sólo son una parte del proceso de enseñanza-aprendizaje. Sólo queda fijado lo que se entiende. Tratar de memorizar palabras fuera de contexto es como repetir ejercicios sin entender cómo puedes aplicarlos en tu día a día.
  2. Más horas de dedicación supone mayor dominio de la actividad. Acumular “horas de vuelo” es necesario para dominar ambas actividades. Las dos son exigentes y te solicitan el 100% de atención y concentración en su aprendizaje. La continuidad y el compromiso que aportes, irá muy en relación a los resultados que obtengas.
  3. Cuanto más reducido sea el grupo más se ajustará a tus necesidades. Existen distintas opciones a la hora de aprender inglés como formatos diferentes a la hora de practicar Pilates. Grupos más reducidos facilitará que sean más homogéneos. Las sesiones individuales estarán diseñadas para tí.
  4. Las prisas no ayudan. En ninguna de las dos actividades existen los atajos o metodologías “express” que den resultado. No conocerás a nadie que domine un nuevo idioma en 3 meses como nadie ha pasado de una vida sedentaria y un cuerpo problemático al control corporal y bienestar físico pleno en ese margen de tiempo. Sospecha de quien te garantice resultados en un margen de tiempo concreto en cualquier actividad.
  5. Atravesarás en ambos casos las mismas fases de aprendizaje.
    • Partirás de ser inconscientemente incompetente: “no lo domino y ni siquiera lo sabía”.
    • Para pasar a ser conscientemente incompetente en las primeras clases, “me doy cuenta de que no lo domino”.
    • Después serás conscientemente competente, “si pongo toda mi atención en ello, lo domino”.
    • Para terminar siendo inconscientemente competente, “sin necesidad de pensar en ello lo domino. Es automático”. Te lo explico de manera más extensa en esta entrada
  6. En ninguna de las dos tendrás la sensación de tener un dominio pleno. Siempre hay margen de mejora. No existe el dominio total del cuerpo, de la misma manera que es muy complicado que domines un segundo idioma como tu lengua materna. Esto supone que la motivación por seguir mejorando y puliendo matices siempre estará ahí. Si eres perfeccionista, nunca te aburrirás.
  7. Ambas actividades puedes realizarlas por tu cuenta pero en raras ocasiones los resultados son los esperados. ¿Conoces a alguien que haya aprendido inglés estudiando por su cuenta? Por otro lado no conozco a ningún alumno que por su cuenta esté haciendo Pilates. O al menos regularmente. Yo por ejemplo, cuando practico, también necesito correcciones.
  8. Los pequeños detalles marcan la diferencia. Uno de los principios del método Pilates es la precisión. En el aprendizaje de un nuevo idioma esto es determinante. Una letra mal puesta lo cambia todo. Y a veces pueden reírse mucho de ti. Yo una vez estando en Inglaterra hice una ensaladilla rusa, que fue un éxito. Todavía recuerdo esos ojos abiertos como platos cuando, tras felicitarme y preguntarme por la receta les dije que tenía parrot (loro) en lugar de carrot (zanahoria).
  9. Ninguno de los dos aprendizajes es un fin en sí mismo. El aprendizaje del inglés siempre tiene un objetivo real detrás: poder comunicarse, acceder a más bibliografía, conseguir un trabajo, viajar… Con la práctica del Pilates ocurre algo similar. Tener buena técnica o dominio del método no es tan importante como: mejorar tu salud,  prevenir lesiones, incrementar el rendimiento en tu deporte, mejorar tu postura…
  10. En cualquiera de las dos actividades no es tan importante el continente como el contenido. El mejor atrezzo no te hará aprender. Una amiga hace poco me contaba cómo recibir una clase en un espectacular estudio de Pilates en la Quinta Avenida de Nueva York acabó en decepción. De la misma manera que he recibido excelentes clases de inglés en una cafetería. La diferencia siempre la acabará marcando el profesor que la imparta.

Es curioso porque hacer ejercicio y aprender inglés posiblemente sean dos de las actividades o propósitos más repetidos por cualquier persona cada vez que se comienza un nuevo año. Si fuiste de los que hiciste esos propósitos para este año empieza ya que aún estás a tiempo. No lo dejes aparcado para el que viene o tendrás el mismo resultado.

Y ahora ¿Sigues pensando que no existen similitudes entre practicar Pilates y el aprendizaje de un nuevo idioma?

“El Método Pilates y Yo”: La experiencia del alumno.

De nuevo volvemos a tener visita. Como ocurrió hace hace unas semanas cuando vimos el Pilates desde la perspectiva del entrenador personal, hoy nos aportarán otra visión distinta. Y te interesará tanto si eres practicante, porque te verás reflejado en muchos aspectos; como si lo tuyo es enseñar el método porque desde mi punto de vista es la referencia que más te enseñará y te hará progresar. Es una opinión que tenemos cerca pero que no siempre valoramos como merece: La visión del alumno. En este caso una alumna con muchos años de experiencia y conociendo el Pilates en distintos “formatos”. Que ha pasado por varios monitores de diferentes escuelas y conocedora del trabajo que se desarrolla en distintos estudios de Pilates, por lo que nos aportará una visión que yo no te podía dar. La experiencia de una alumna, la experiencia de Sonia. Continue reading