¿Cómo Comenzar tu Clase de Pilates? (II) ¿Por qué Empezar de Pie?

Últimamente estoy en racha. Lo mejor de escribir semanalmente en el blog es que te obliga a buscar en la red artículos y páginas web de tu ámbito y otros similares para preparar el post de cada viernes. Y mientras vas leyendo y contrastando, vas aprendiendo cosillas. Si la semana pasada, mientras preparaba mi propuesta para iniciar sentado una clase de Pilates, me encontraba una excelente infografía que muestra “por qué no debes sentarte así” (te dejo aquí el enlace por si aún no la viste), con las posibles consecuencias de esa antinatural postura. Esta semana descubría un excelente blog: “Elongación por biomecánica“. Sencillo en cuanto a formato pero muy profundo y completo en cuanto a contenido sobre postura, alineación… y su relación con la salud. Aprovecho para presentártelo mientras utilizo algunos conceptos que desarrolla y me vienen al pelo para analizar lo que aporta al alumno comenzar de pie una clase de Pilates.

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fuente: footlevelers.com

¿Qué aporta al alumno comenzar en bipedestación?

1- Tomar consciencia sobre su postura.

Una postura es correcta cuando el cuerpo se halla en una alineación que permite sostener la verticalidad del esqueleto con el mínimo esfuerzo. El movimiento eficaz depende enormemente de la capacidad de alinear las estructuras articulares correctamente con una disposición que permita que el peso del cuerpo sea soportado por el esqueleto.
El sistema nervioso y el sistema óseo se desarrollan juntos bajo la influencia de la gravedad de forma que el esqueleto sea capaz de sostener el cuerpo sin gastar energía. La convivencia permanente con la fuerza de la gravedad exige una renovación constante en la organización postural y del equilibrio.
Cuando la postura es eficiente, los músculos están haciendo su tarea correspondiente, el movimiento, así también los huesos actuan de acuerdo a su rol principal, el sostén del esqueleto.
En una correcta posición vertical bastará un esfuerzo muscular mínimo para mover el cuerpo con total facilidad en cualquier dirección que se desee. Y esto te resultará necesario en tu movimiento diario y en tu práctica deportiva.

Puedes leerlo ampliado en: Postura eficaz, alineación postural, gravedad y las tres leyes de Newton.

2. Entender la función del pie como receptor postural.

El pie es la base de la dinámica y la estática. Sabemos que una buena estática equivale a un buen apoyo, y sin un buen apoyo las tensiones fasciales compensatorias alteran otros complejos articulares: rodillas, cadera, columna… Y esto los corredores (especialmente los que usan calzado minimalista) lo saben.
Desde el punto de vista fisiológico articular los pies son responsables de tres funciones básicas:

  • Amortiguar las fuerzas de presión en los apoyos gravitatorios de la estática.
  • Adaptarse a la fuerza de inercia de la traslación del cuerpo en el paso.
  • Distribuir los impulsos dinámicos de la progresión.

El pie es un receptor postural de suma importancia y actúa entre otros a través de receptores dérmicos que son receptores de presión, receptores de apoyo y receptores posturales. El correcto funcionamiento  requiere al conjunto podal dos importantes características: firmeza y flexibilidad.

Focalizar el trabajo en Pilates en reforzar la musculatura central (abdomen y faja lumbar) y olvidarse de los pies es construir un edificio con unos pilares firmes pero sin cimientos. Recuerda que los pies son la base.

Puedes leerlo ampliado en: El pie es un receptor postural.

3. Sentir como las alteraciones posturales afectan a nuestro sistema musculoesquelético.

La postura representa la suma de la eficiencia mecánica del cuerpo humano. La interrelación entre la estructura y la función es total y absoluta. La más leve alteración del equilibrio normal de los diferentes segmentos espinales se acompaña de cierto grado de cambio en los tejidos blandos (músculos, tendones, ligamentos…) Una mala postura puede que no produzca síntomas patológicos inmediatos pero debe considerarse como causa potencial de posteriores trastornos.

La postura solo puede ser corregida por el individuo que aprende desde un principio cómo debe hacer uso correcto de su cuerpo. La la adquisición de nuevos hábitos no es sencillo. Es todo un proceso de aprendizaje e integración a todo nivel que lleva un tiempo diferente a cada uno. Para normalizar el estado de los tejidos blandos es imprescindible que aumente la consciencia corporal y sensoperceptiva del individuo en lo que respecta a las estructuras de su propio cuerpo para poder concluir la transformación y liberación de restricciones que a menudo impiden físicamente el uso correcto y adecuado de una parte determinada..

Puedes leerlo ampliado en: Las aponeurosis posturales y el poder de cambiar la energía.

4. Entender la postura equilibrada como un proceso dinámico y no estático.

Y para entender que es así sólo tienes que ponerte un momento de pie, cerrar los ojos y observar. Para mantener esa posición de pie ¿Estás quieto o en movimiento? ¿Notas los ajustes que se producen en tu cuerpo por mantener la verticalidad?

La posición equilibrada de nuestro cuerpo depende de la activación tónica postural. El cuerpo oscila permanentemente gracias al trabajo muscular coordinado y los ajustes realizados desde el sistema vestibular. El ritmo y la frecuencia de la oscilación corporal permiten la buena homeostasis de los sistemas musculares tónicos involuntarios internos que generan la postura.

La capacidad de mejorar nuestra estabilidad supone evitar caídas, que en personas de edad avanzada es especialmente importante ya que una caída puede suponer lesiones osteoarticulares de complicada recuperación.

Puedes leerlo ampliado en: Consideraciones posturales, sus alteraciones y consecuencias.

Mi propuesta:

Ante esto te dejo mi propuesta de cómo puedes comenzar de pie tu clase de Pilates. Es fundamental observar que realmente el alumno busca su posición alineada como un ritual en cada clase: Colocación de los pies paralelos, alineación pies-rodillas-cadera, elongación de columna desde la cabeza ligera que asciende, sentir el peso de los brazos y la estabilización de las escápulas sin tensión. Esto les ayuda no sólo a tomar consciencia, sino a detenerse, sentir su cuerpo, concentrarse en él y crear la disposición adecuada para el inicio de la clase.

Como sabes esto es una propuesta, pero hay muchas y variadas. Lo importante es plantearte qué puede aportar al alumno comenzar la clase de una u otra manera y si ese comienzo va a servir para facilitar el desarrollo de lo que realizarás posteriormente.

¿Y tú? ¿Sueles comenzar de pie tus clases de Pilates?

¿Cómo Comenzar tu Clase de Pilates? (I) ¿Por qué Empezar Sentado?

La semana pasada te hablaba de 3 maneras de comenzar tu clase de Pilates y aunque existen otras yo me centraba en las posiciones más habituales para mí: tendido prono, de pie y sentados. Además hablábamos de los beneficios de cada posición, qué le aporta al alumno y las distintas opciones que tenemos para enriquecer ese trabajo, aumentar el reto y hacerlo más completo.

Hoy pensaba darte 3 propuestas prácticas sobre cómo iniciar tu clase pero encontrarme con este artículo del Whasington Post me ha hecho pensar en dedicar un post completo a una posición en la que todos estamos mucho más tiempo del que deberíamos. Y nos dejan un mensaje muy claro ¡No te sientes así!

¿Y por qué no debes sentarte así?

El artículo relaciona permanecer largas horas sentados y en una posición incorrecta con:

  • El incremento de posibilidades de padecer enfermedad cardiovascular. Permanecer sentados de manera prolongada se ha relacionado con la presión arterial alta y colesterol elevado. Personas más sedentarias tienen más del doble de probabilidades de sufrir enfermedades coronarias.
  • Sobrecarga de trabajo para el páncreas. El páncreas produce insulina, una hormona que transporta la glucosa a las células para obtener energía. Pero ante la inactividad, las células musculares no responden tan fácilmente a la insulina, por lo que el páncreas continúa produciendo, lo que puede conducir a la diabetes y otras enfermedades.
  • Alteración a nivel cognitivo. Los músculos en movimiento solicitan sangre oxígenada a nuestro corazón. Sangre que también llega al cerebro y desencadenan la liberación de sustancias que contribuyen a la mejora de nuestro estado de ánimo. Cuando permanecemos inactivos por mucho tiempo, todo se ralentiza, incluyendo la función cerebral.
  • Deterioro muscular. Al estar de pie, movernos o incluso al estar sentados con la espalda alineada, los músculos abdominales facilitan mantener la posición vertical. Pero cuando nos desplomamos en una silla, dejan de estar activos. Esto alterará las curvas naturales de nuestra columna pudiendo dar lugar a molestias y lesiones.
  • Tensión cervical. Ésto es un clásico. Si pasas la mayor parte del día sentado frente a una mesa y un ordenador sin atender a tu postura la tendencia será a alargar el cuello hacia el teclado a lo que a veces se añade mantener inclinada la cabeza para sujetar el teléfono mientras se escribe. Ésto altera la posición de nuestras vértebras cervicales y conduce a desequilibrios que pueden ser permanentes.
  • Dolor de hombros y espalda. El cuello no es el único que se ve afectado. La posición adelantada de cabeza y hombros altera su tono muscular creando molestias en hombros y espalda, particularmente sufre el trapecio, que conecta el cuello y los hombros.
  • Columna Inflexible. Cuando nos movemos, los discos intervertebrales cumplen cómodamente su función entre las vértebras. Se expanden y contraen como esponjas, absorbiendo la sangre fresca y nutrientes. Pero cuando nos sentamos durante un largo tiempo, los discos se aplastan de forma desigual afectando también a tendones y ligamentos que se acortan limitando su capacidad elástica.

Ante problemas soluciones.

Es importante diagnosticar, conocer y analizar el problema con el objetivo fundamental de dar soluciones. Y en nuestro caso, tenemos la mejor herramienta posible para las personas que pasan demasiado tiempo en la silla, como es el movimiento. Posiblemente muchas de las personas que pasan largas jornadas sentadas no lo hacen por gusto, sino porque su tipo de trabajo se lo exige. Por lo tanto tenemos que centrarnos en cómo podemos servir de elemento que minimice los efectos de la falta de actividad.

¿Y una o dos horas de Pilates semanales puede compensar 70-80 horas semanales sentados? Sí. Siempre que:

  • Les hagas conscientes de cómo su postura desalineada repercute en su salud. Incidiendo en los efectos que pueden padecer y ya comentamos más arriba.
  • Proporciones a tus alumnos herramientas para que puedan mover su espalda ante la sensación de sobrecarga o tensión cuando estén sentados. Movilidad articular, estiramientos…
  • Les ayudes a fortalecer su espalda, haciendo hincapié en la músculatura tónica o postural.
  • Les facilites experiencias mediante distintos ejercicios sobre cómo permanecer sentados manteniendo esa alineación.
  • Les estés concienciando sobre la importancia de caminar, subir escaleras, moverse en definitiva. Tus alumnos consideran lo que les dices. Sé consciente de ello y que tus mensajes estén presentes no sólo dentro de la clase.

El inicio de la clase es un momento idóneo para incidir en mejorar su posición sentados. Aprovéchalo porque tienes su atención, posiblemente sea el momento en el que están más receptivos a lo que les cuentas y les transmites. Te dejo una propuesta de cómo puedes comenzar tu clase de Pilates en posición de sentados. Ejercicios sencillos que una vez que entienden y aplican los principios pueden realizar ellos mismos en esas largas jornadas de silla.

De la misma manera que hace unos años eran cuatro locos los que corrían por las ciudades, siendo una práctica ahora perfectamente entendida, normalizada y que todos entendemos como beneficiosa para la salud y el bienestar, estoy seguro de que en unos años, que en una oficina alguien se tome 5 minutos para movilizar su espalda antes de seguir trabajando será una práctica común y perfectamente aceptada.

Pero mientras, nos toca seguir concienciando, haciendo entender a nuestros alumnos los virtudes del movimiento y las consecuencias de una vida de la cama a la silla, de la silla al sillón y del sillón a la cama.

Keep moving!

3 Maneras de Comenzar tu Clase de Pilates.

La manera de comenzar tu clase de Pilates es una declaración de intenciones. Con la disposición que presentes de inicio ya estás dando información a tus alumnos de por dónde vendrán los tiros. Cómo organices la sala, que tengas material preparado de una manera concreta… damos mucha más información de la que podemos imaginar, sobre todo a los alumnos que llevan tiempo contigo y te conocen.

Por otro lado, son tus 10-15 minutos para ir de manera progresiva llevando al alumno a tu terreno. Este agitado ritmo de vida que llevamos hace que en ocasiones corramos como pollos sin cabeza sin importar mucho a dónde. Observarás que hay personas que llegan a su clase de Pilates con una sobreactivación evidente. Las prisas y las carreras por llegar tarde a clase es algo que vemos a cada hora. Alumnos que entran resoplando, mientras terminan de contestar los últimos whatsapp y te dicen: “pensaba que hoy no llegaba”. Pero eso se repite cada semana. En otros casos observas una cabeza a 3000 revoluciones que con dificultades puede dejar de pensar en la interminable lista de tareas todavía por hacer tras la clase…

Por otro lado, cuando se habla de calentamiento o parte inicial de una sesión, y como se cuenta en este artículo, se incide en la importancia de llevar al alumno de manera progresiva en pos de una serie de adaptaciones fisiológicas que predispongan a la actividad:

Imagen de: Pelayo Campa González.

Imagen de: Pelayo Campa González-Nuevo

  • Preparar al organismo para efectuar una actividad más intensa (el organismo se adapta al esfuerzo de forma progresiva) y psicológicamente.
  • Facilitar una estimulación del sistema nervioso y la activación de las funciones vegetativas (cardio-respiratorias).
  • Evitar o reducir las posibilidades de lesiones musculares o articulares debido al incremento de la temperatura corporal.

Durante un calentamiento, la frecuencia cardíaca cambia, la respiración se acelera y nuestros músculos empiezan a tomar temperatura. Si bien lo considero importante, mucho más creo que es crear en nuestros alumnos una transición psicológica a un estado en el que “aterricen” y que esa sobreactivación vaya dejando paso a una focalización en el propio cuerpo, el aquí y el ahora: “Actitud Pilates”. Para ello podemos comenzar la sesión de 3 diferentes maneras:

 1. Sentados.

– Por qué empezar en esta posición.

Iniciar la clase en sedestación nos sirve para tomar consciencia sobre una posición que se mantiene habitualmente durante el día. Es una gran oportunidad para recordarles la posición alineada al estar sentados, así como tomar consciencia de que mantener las curvas naturales de nuestra espalda favorece un reparto de cargas uniforme en nuestros cuerpos vertebrales. Aunque no hay ninguna posición estática para la que el cuerpo esté preparado para soportar 8-10-12 horas siempre puedes recordarles algunos consejos que harán sus jornadas de silla más llevaderas (aquí te dejo 7). El inicio de la clase puede ser un gran momento para hacerlo e ir orientando su foco de atención.

– Beneficios de esta posición.

  • Favorece sentir la alineación de pelvis y columna lumbar por el apoyo de los isquiones.
  • Facilidad para movilizar la pelvis en anteversión y retroversión.
  • Ayuda a sentir cuando el abdomen realmente está recogido.
  • Favorece la disociación columna lumbar estabilizada/columna dorsal móvil.

– Distintas opciones de asientos que aumentan el reto.

  • Sobre un fitball.
  • Sobre el reformer (sin muelles colocado a mitad de rango ¡No se mueve!)
  • Sobre la silla manteniendo el pedestal en distintas posiciones: abajo/ a la mitad/ arriba.

Puedes leerlo ampliado pinchando aquí

2. Tendido Supino.

– Por qué empezar en esta posición.

La posición tumbados en decúbito supino tiene un impacto directo con la bajada de la activación, porque lo asociamos a una postura de descanso y podemos hacer, en ocasiones, que esto juegue a nuestro favor. Debiendo ser una superficie lo suficientemente firme para que nos dé consciencia de nuestro apoyo alineado y a la vez podamos mantenerla cómodamente el tiempo que precisemos en ese inicio de la clase.

– Beneficios de esta posición.

  • Favorece la toma de consciencia sobre las curvas naturales de nuestra espalda.
  • Podemos sentir el contacto de nuestras escápulas en apoyo cuando los hombros están alineados.
  • Facilita la movilidad de nuestra pelvis y zona lumbar sin carga sobre ellas.
  • Favorece sentir el movimiento segmentario de la columna vertebral (en la elevación de pelvis, por ejemplo).

– Distintas opciones que aumentan el reto.

  • Colocando una pelota pequeña bajo el sacro y manteniendo pelvis neutra.
  • Tendido sobre el foam roller (como en este vídeo)

Puedes leerlo ampliado pinchando aquí

3. En bipedestación.

– Por qué empezar en esta posición.

Comenzar la clase de pie, supone que haya una transición entre el movimiento del alumno fuera de la clase y el que va a desarrollar dentro. Conviene dedicar unos minutos a una posición habitual y conocida manteniendo de manera consciente la elongación, entendiendo el reparto de peso en ambos pies, encontrando el punto de equilibrio y la posición alineada hará que después busquen esas referencias y sensaciones en su día a día.

– Beneficios de esta posición.

– Distintas opciones que aumentan el reto.

  • Reducir base de apoyo (pies juntos)
  • Sobre un sólo apoyo.
  • Sobre una superficie inestable: disco rotatorio, bosu…

Puedes leerlo ampliado pinchando aquí

Estos son 3 ejemplos de formas o posiciones con las que puedes iniciar tus clases de Pilates. Pero opciones hay tantas como tu imaginación invente siempre y cuando tu conocimiento sea capaz de justificar su sentido.

Seguro que se te ocurren muchas más. Aunque como el movimiento se demuestra andando la semana que viene por medio de tres vídeos desarrollaré de manera práctica lo que hoy te he contado teóricamente: Una manera de comenzar la clase sentado, una manera de iniciarla tumbado supino y otra desde bipedestación.

¿Y tú tienes alguna preferencia? ¿Cómo te gusta iniciar tus clases de Pilates?

¿Por qué 7 Años Después Sigo Pensando que el Pilates Es lo Mío?

Tengo una teoría, tal vez poco fundamentada pero basada en algo que he venido observando los últimos años. De la misma manera que las mujeres personas a partir de una edad desarrollan una tendencia a quitarse años de encima (tampoco muchos, que no se note, 3 o 4), el profesor de Pilates desarrolla una tendencia a añadirse esa cifra, en años de experiencia.

El método Pilates es una actividad relativamente nueva. No sé por qué, pero diría que hace 10-12 años no habría más de 20 instructores formados en España. Y además por esa época las formaciones eran de verdad. Completas, con enorme cantidad de horas y no cursos de fin de semana que son los que más han proliferado posteriormente. De manera que la mayoría de ellos, tras formarse empezaban a romper esquemas introduciendo esa extraña actividad en centros deportivos o en sus propios estudios. Una actividad marciana de la que nadie había oído hablar y que se desarrollaba con esas máquinas que más que para la mejora de la salud y el movimiento, parecían elementos de tortura .

Pues bien, no sé si te habrá pasado a ti lo mismo, pero haz la prueba: pregunta a tu profesor, o a tus compañeros en la próxima formación… A no ser que estés en un curso de iniciación, el 80% de instructores te dirán que llevan más de 10 años en ésto. Como te digo no sé si es una impresión propia. Sobre todo lo sabrás si eres uno de los que abrieron brecha en esa época.

Haberme permitido estar unos meses fuera de juego me ha ayudado a descongestionar mi cabeza del “modo Pilates” habitual y contemplar la actividad de manera distinta. A pesar de que siempre ha estado presente, tanto en las entradas semanales de cada viernes a las 12:00 (sé que soy muy pesado con ésto pero es para los nuevos 😉 ) como por la posibilidad de recibir, impartir e intercambiar clases los últimos 3 meses en Australia, con monitores con enfoques diferentes recibiendo clases que me han encantado y otras en las que por mucho que miraras el reloj el tiempo no pasaba.

BCxa6ebCEAAXvvR.jpg largePues bien, esta  semana, la primera tras mi vuelta me ha resultado un “volver a empezar” donde te reencuentras con compañeros y alumnos y esto acompañados de la motivación extra que supone siempre el comienzo del nuevo año ha hecho que volviera a apreciar porqué realmente me gusta esta actividad que llevo desarrollando los últimos diez años siete años.

Porqué sigo pensando que el Método Pilates es lo mío.

  • Porque es una actividad que se vuelve más completa pero no más sencilla con su práctica. Como se dice en este artículo, el Pilates es un método en el que, en la medida en que profundizamos, somos más conscientes de nuestras limitaciones. Pero como dice también, tendremos día a día la sensación de que su práctica se vuelve más completa al entender mejor la actividad y eso, nos motiva y nos hace sentir mejor.
  • Porque el Pilates mejora mi práctica deportiva. Cada vez que pruebo una disciplina deportiva nueva tengo la sensación de que conocer mi cuerpo a través de Pilates me hace entender mejor cómo desarrollarla y los aprendizajes son más rápidos.
  • Porque las clases son un espacio de aprendizaje permanente tanto para el profesor como para el alumno. De cada clase que impartes siempre aprendes algo. Un consejo que me dieron una vez y que lo tomé para mí es que el profesor de Pilates debe ser egoísta y llevarse siempre algo de cada clase, un nuevo aprendizaje. Si caminas siempre sobre seguro sobre lo que ya dominas, no evolucionas. Y tus alumnos tampoco.
  • Se establece una relación en la que alumno e instructor deben caminar a la par. Es muy satisfactorio cuando el alumno te manifiesta tener la sensación de que ha llegado a realizar un ejercicio concreto gracias a tu orientación.  De que tenía dudas de inicio pero confía en tí. Pero esto sólo ocurre cuando proporcionas el ejercicio justo, al tiempo justo, a la intensidad justa con la correcta progresión .
  • Porque a pesar de que las clases mejorarán tu fuerza y equilibrio muscular, en una clase de Pilates no vas simplemente a entrenar sino a mejorar tu movimiento. El incremento de tu bienestar y condición física es consecuencia de la correcta aplicación de los principios y mejora de la técnica.
  • Porque me permite desarrollar lo aprendido en la universidad. He de confesar que renegaba mucho de mis años en la facultad, donde estudié CC. de la Actividad Física y el Deporte, al considerar que poco me había ayudado a nivel laboral. Ahora cada vez recurro más a libros y recursos que entonces no valoraba apuntes de: biomecánica, competencia motriz, metodología, didáctica… Dicen que el saber no ocupa lugar y a veces te sorprendes de que finalmente aquello que estudiaste sin entenderlo cobre sentido.
  • Porque si eres abierto de miras siempre surge una nueva formación que hará que cambie tu enfoque para cuestionarte todo lo que estabas aplicando con anterioridad. Y esto  es una faena en principio, aunque rápidamente se vuelve un reto. Considero que quien repite las clases que desarrollaba hace un par de años tiene un problema que se llama estancamiento y apuesto a que en lugar de disfrutar de las clases presenta los síntomas del instructor quemado.
  • Porque puedo pasarme el día descalzo. Esto es una cuestión que me viene de crío. Tengo una aversión al calzado, que hace que cuando estoy en cualquier sitio y me siento cómodo, las zapatillas se salgan de mis pies inconscientemente. Además ya te he contado alguna vez que desde que descubrí el barefoot running y sus beneficios con más razón. De niño nunca habría imaginado que existiera un trabajo en el que pudiera permanecer la jornada descalzo.
  • Porque tienes la posibilidad de mejorar la vida de las personas. Y esto me lo dijo esta semana un alumno que es dentista. Me decía que cuando terminó medicina, empezar a trabajar en una clínica dental era como bajar a 2ª división. Y esa sensación la tuvo hasta que un compañero le dijo: “Tú no pones prótesis dentales, tú mejoras la vida de las personas ¿O no ves la sonrisa de la gente al salir de la consulta?”

Eso es algo que me gusta pensar. No doy clases de Pilates. Contribuyo a mejorar la vida de mis alumnos.  Y la mayor prueba de ello es la sonrisa en su cara al terminar. Y eso… no tiene precio.

Y tú, ¿Por qué sigues pensando que el Método Pilates es lo tuyo?

Top 10 Artículos Más Relevantes del Último Año

¡Cómo nos gusta cerrar ciclos! Muchas veces porque esto supone que otro empieza y eso nos ayuda a ponernos las pilas, reconfigurar objetivos y analizar aspectos positivos y otros mejorables de la etapa finalizada. En mi caso no podía ser menos.

Haber publicado puntualmente todos los viernes de 2013 a las 12:00 de la mañana, ha dado como resultado 52 nuevos artículos sobre método Pilates, actividad física, salud y práctica deportiva. Y de esos 52 artículos me he permitido recuperar los 10 que más repercusión han tenido y ya sabes que en esto de los blogs la referencia que tenemos para medirlo es el número de visitas. Si eres de los fijos a la cita semanal, posiblemente conozcas la mayoría pero estoy seguro de que alguno se te quedó traspapelado. Si hasta hoy no lo eras, te damos el trabajo hecho, porque en este caso no soy yo sino los lectores quienes han elegido los 10 artículos whynotpilates más populares del año 2013.

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10. 7 Consejos que Nunca te Han Dado Sobre tu Postura Frente al Ordenador.

fuente: teleadhesivo.comSi estás leyendo esto posiblemente pases largas horas frente al ordenador, incluso posiblemente más tiempo del deseado. Sabes que tu postura se ve afectada, aunque te han dado tantas charlas sobre ergonomía e higiene postural que empiezas a pensar ¿De verdad sirven para algo? Como pienso de la misma manera, se me ocurrió reunir 7 propuestas distintas que harán más llevaderas tus jornadas frente al ordenador.

9. No Estás “Haciendo Pilates”

dislikeEstamos de acuerdo en la dificultad de definir con exactitud qué es el Método Pilates. Por su amplitud y variabilidad de enfoques. Si bien, es importante señalar que existen en el mercado sucedáneos tan rebajados de esta disciplina que, en ocasiones de Pilates, sólo ofrece el nombre. Tanto si eres profesor como alumno debes conocer algunos detalles que te pondrán en la pista de si te están dando “gato por liebre”.

8. Las 4 Fases del Aprendizaje Motor: Sobre Consciencia y Competencia.

l_f94b8750-9505-11e1-a7a6-37b358e00001¿Cómo aprendemos? ¿Qué fases atravesamos para fijar un aprendizaje? Independientemente de la disciplina que se trate todos partimos de se “inconscientemente incompetentes”, para convertirnos en “conscientemente incompetentes”, para pasar a ser “conscientemente competentes”, con el objetivo de terminar siendo “inconscientemente competentes”. Si no sabes de lo que te hablo, algunos ejemplos como conducir, practicar surf, o dominar tus hombros te ayudaran a verlo de manera más clara.

7. ¿Dolor lumbar? Empieza por Movilizar tu Cadera.

Afortunadamente, las recomendaciones de reposo ante el dolor se han visto reducidas a a mínima expresión. Sabemos que el movimiento es salud y la pérdida de funcionalidad en muchos casos es lo que origina exceso de tensión, molestias, lesiones. La relación entre la adecuada funcionalidad de la cadera y región pélvica y la salud de la zona lumbar es de sobra conocida y el método Pilates una herramienta excelente para trabajarlo eficazmente. En este artículo te dejo mi propuesta de cómo llevarlo a cabo.

6. ¿Por qué Son tan Baratas las Clases de Pilates?

samingersoll.comConceptos como caro o barato los tenemos asociados directamente al precio de coste, pero quizá deberíamos relacionarlo también con el valor que nos aporta. Imitar unos ejercicios que has visto por youtube es mucho más barato que acudir semanalmente a una actividad desarrollada por un profesional cualificado y conocedor de la disciplina, que orienta supervisa y acompaña en los objetivos y las necesidades concretas de esa persona. ¿El valor que aporta uno y otro es el mismo?

5. Por qué Debes Introducir Pilates en tus Entrenos. En 21 Razones.

pilates deporteSi practicas deporte con regularidad cada vez conoces a más compañeros que practican tu mismo deporte e incluyen trabajo de compensación para equilibrar musculatura, mejorar el rendimiento y prevenir lesiones. Por suerte el Pilates no es ya ningún desconocido. Si llevas tiempo teniéndolo en mente pensando en alguna razón para dar el paso definitivo, aquí te dejo 21 para que te termines de decidir.

4. Tu Espalda Empieza en tus Pies.

piesJoseph Pilates decía que una persona es tan joven como su columna vertebral. Si bien, la parte central del edificio siempre está supeditada a cómo de firmes y estables sean sus cimientos. Tus pies forman una estructura compleja que posee la cuarta parte de los huesos de tu cuerpo ¿Eres consciente de ello? ¿Los ejercitas, los mueves, los trabajas? Recuerda que tu cuerpo y su musculatura funciona como los eslabones de una cadena y la solidez de esa cadena lo determina su eslabón más débil. Trabaja tus pies, entiende como funcionan.

3. Gimnasio Low Cost. Servicio Low Cost.

Llegando al tercer lugar, este post tuvo una gran acogida hace unos meses ya que, es algo que nos afecta a la mayoría de compañeros del sector: ¿Cómo está afectando a la industria de la actividad física el fenómeno low cost? ¿Es compatible la calidad con el bajo precio? ¿Hay alternativa espacio para el profesional y el servicio de calidad? ¿De dónde viene todo esto?

2. El Pilates No Es Para Mí… (y lo que pienso yo mientras lo escucho).

En segundo lugar este post breve pero directo. Cada vez el Método Pilates es más conocido a distintos niveles por lo que los tópicos que le acompañaban en sus inicios poco a poco se van diluyendo. Si bien, todavía sigue existiendo quien desde el desconocimiento realiza esta afirmación que tú también has escuchado de “El Pilates no es para mí” y yo en este post escribo lo que tantas veces pensé y nunca dije.

1. 13 Personajes que Encontrarás Dando Clases de Pilates.

zazzle.com.auLa entrada más relevante del año que recién termina la escibí aprovechando unas semanas en las que tuve la posibilidad de cambiar roles y recibir más clases de las que impartía con distintos profesores en diferentes contextos. Pude verme reflejado en algunos, además de observar determinados estereotipos que se repetían y me resultaban graciosos. Apelando al sentido del humor se me ocurrió caricaturizar distintos perfiles y fue toda una alegría el recibimiento y buen humor que mostraron los compañeros incluso afirmando sin complejos con quién se sentían más identificados.

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Un año finaliza y otros 365 días por delante. Por mi parte espero acudir de nuevo cada viernes a las 12:00 para seguir contándote lo que me va ocurriendo cada semana, mis reflexiones, mi manera de entender una disciplina que se ha convertido en algo más que una profesión.

¿Me he dejado alguna entrada en el tintero? ¿Cuál fue el artículo que más destacarías del año 2013?

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