¿Has Oído Hablar del Burnout? 7 Síntomas del Instructor Quemado

Puede que como yo, seas de los que llegó al Pilates de rebote, o puede que como nos contó Noah en esta entrada, seas de los que en un momento dado tomó la decisión de que el Pilates es a lo que quería dedicarse, de manera que decidiste formarte y estudiar para aprender más acerca del cuerpo y el movimiento eficiente, tratando de conseguir hacerte un hueco en este “mundo” y hacer del Método Pilates y el movimiento tu profesión. Dicen que “hay que tener cuidado con lo que se desea porque a veces se cumple”, o que los sueños se rompen una vez los alcanzas. Posiblemente ocurra porque lo que se ve desde la lejanía tiende a ilusionar y parecer apasionante además de que lo novedoso resulta muy atractivo y estimulante. Pero por suerte o por desgracia la rutina tiende a normalizar todo. Y si no lo has sufrido en carnes propias habrás observado que tras la “tontuna” del enamoramiento se pasa al vértigo del “hasta que la muerte nos separe”. Bromas aparte, normalmente nos movemos en ambientes de normalidad rutinaria y en esa normalidad hay que saber realizar los ajustes necesarios para no sufrir el mal, conocido como “burnout” o desgaste profesional. burnout

¿Qué es el “burnout” o desgaste profesional?

Como puedes leer en este artículo de la web psicologiaclinicaydeldeporte.es define el desgaste profesional como:

“una sensación de fracaso y una existencia agotada o gastada que resultaba de una sobrecarga por exigencias de energías, recursos personales o fuerza espiritual de la persona” (Freudenberger, 1974). Los trabajadores que más burnout padecen suelen ser los que se dedican a ayudar a los demás (policía, bomberos, personal sanitario, profesores… y asimismo psicólogos) y aquellos cuya profesión es vocacional.

Aquí, por tanto, ya estamos entrando sin duda los profesionales de la actividad física puesto que dedicamos grandes dosis de nuestra energía, atención y esfuerzo en mejorar la calidad de vida del alumno o el cliente a través del movimiento y los hábitos de vida saludable. Como se expresa en el artículo:

“si tienes una vocación normalmente sobrevaloras lo que el trabajo asociado a dicha vocación supone. Un periodista puede pensar que su trabajo consistirá en hacer entrevistas a grandes personalidades, escribir estupendos artículos, viajar y conocer mundo. Un médico, que va a salvar vidas. Un profesor, que va a conseguir unos alumnos bien formados, preparados y cultos. Un bombero, que rescatará a bebés en el último piso de un edificio en llamas. Un policía, que acabará con la red de narcos del barrio. Un ciclista, que ganará el Tour de Francia…”

En este caso podemos decir que el profesor de Pilates esperará poder desarrollar su trabajo en un estudio, con buen material, máquinas de Pilates, en grupos reducidos y homogéneos… A tiempo completo y con unas dignas condiciones laborales que permitan, dedicarte en exclusiva a lo que te ilusiona y para lo que te has formado.

Llega la cruda realidad y el periodista se pasa el día en la oficina buscando información en internet y preparando documentación, al médico se le mueren pacientes, al profesor se le rebela la clase entera, el bombero se dedica a apagar los rastrojos que se prenden en verano, el policía se juega el pellejo por detener a delincuentes que al día siguiente están en la calle, el ciclista se tira años y años de gregario en vueltas pequeñas y ni siquiera acude al Tour.

O el profesor de Pilates da apenas 10 clases semanales en un centro deportivo donde nada contracorriente tratando de que un grupo de 30 personas entienda de manera diferente el cuerpo y su movimiento, mientras ellos preguntan ¿Pero por qué no hacemos más abdominales?

“Ahí está el peligro: las expectativas eran muy altas y no se están cumpliendo. Y para esto he hecho una carrera y he currado años y años de becario, he pasado unas pruebas físicas durísimas o llevo compitiendo y sacrificándome por el deporte desde pequeño” o he dedicado gran parte de mi dinero, tiempo y esfuerzo en formarme como instructor de Pilates.

Cómo saber si eres un “instructor quemado”.

El desgaste profesional no es algo repentino que llega un día, sino un proceso que te va envolviendo de manera progresiva. Existen algunas señales que te pueden hacer ver cuándo está ocurriendo:

  1. Sin saber por qué has dejado de entrenar. Quizá piensas que no lo necesitas pero seguramente sea por no estar más tiempo en el lugar de trabajo que el justo e imprescindible.
  2. Le interesa cualquier actividad más que el Pilates. El tiempo que antes dedicabas a leer, investigar en la red, practicar ejercicios o repasar anatomía… ahora lo pierdes con cualquier otra cuestión irrelevante. Puedes decir que es normal, pero hace poco tiempo no te pasaba.
  3. Hablas cada vez menos con alumnos y compañeros. Compartes pocos momentos con los demás. Cada vez más metido en tí pierdes poco tiempo con el entorno que te rodea.
  4. Negativismo e insatisfacción permanente ¿Recuerdas el post de un día normal, 2 maneras de verlo? Pues en el día a día, abundan los “–” y cada vez son menos los “+”
  5. Muchas quejas, pocas soluciones.
  6. Cada vez tienes menos paciencia. Y cualquier contratiempo que antes era anecdótico ahora la colma. Además si te dedicas a enseñar, grandes dosis de paciencia son obligadas al tener que convertir en fácil lo difícil.
  7. Has perdido “la chispa” Esta es una de esas cosas difíciles de definir pero que quien trabaja con personas puede claramente entender. No hay nada peor que ver a alquien que enseña pero que ha perdido la chispa. Es algo en la sonrisa cuando recibe al alumno que entra en clase. Hay chispa cuando hay sintonía y sin saber por qué los alumnos y las clases se suceden una tras otra y todo resulta sencillo. Es la fuerza impulsora en todo lo que hacemos como enseñantes. Parece algo hetereo y poco concreto pero si has sido alumno conoces de lo que te hablo y puedes identificarlo… cuando existe y cuando no.

Cómo prevenir el desgaste profesional.

Afortunadamente este proceso no es definitivo ni irreversible y existen maneras de recobrar las ganas y la motivación que un día tuviste.

  • Tómate un descanso, para y evalúa. Siempre se puede parar. Tal vez no puedas desaparecer un mes ¿Pero hace cuánto que no desconectas una semana del “modo Pilates”. Pero no para evadirte y estar en encefalograma plano ese tiempo. Sino para tomar perspectiva: dónde te encuentras y hacia dónde te gustaría caminar. Quizá sea el momento de tomar decisiones.
  • Introduce cambios. Es fácil estar quemado cuando se repite y repite lo mismo durante horas sin introducir ningún cambio. Y un cambio no es utilizar pelotas en ejercicios donde antes usabas aros. Si pedimos a los alumnos que no se muevan de manera automática, como robots, no seamos nosotros automáticos en nuestras propuestas. Revisa antiguos manuales y vuelve a preparar tus clases como hacías entonces ¿Quieres evolucionar? Vuelve al principio.
  • Realiza una nueva formación. Esa que tienes en mente desde hace tiempo pero siempre has tenido una mala excusa para no hacerlo. Que te ayude a repasar conceptos y actualizar el enfoque y vuelva a encender la chispa.
  • Comparte. Ideas, proyectos, objetivos… Con compañeros de profesión o gente de otros sectores. Seguir metido en la cueva no te va a sacar de la espiral negativa. El que se abre y comparte recibe de manera exponencial y se ven soluciones donde antes sólo parecía haber problemas.

Y no valen excusas porque está en tu mano:

“Aunque nada cambie, si tú cambias, todo cambia”

Advertisements

12 thoughts on “¿Has Oído Hablar del Burnout? 7 Síntomas del Instructor Quemado

  1. Muy bueno , Manuel!!. El cuidado de los alumnos ha de ir parejo al del profesor. Descubrir la esencia del trabajo y no quedarse en los ejercicios . Sentir la escucha de tus alumnos, creo que es la base para seguir avanzando. Un abrazo Rosa.

  2. Reblogged this on propositosalud and commented:
    Porque en todas las profesiones es necesario la ilusión, y la motivación.
    Para los que trabajamos por y para las personas es muy importante no desgastarse.
    Gracias por este post que comparto.
    Sin duda una gran ayuda

  3. Hola Rosa, se te echaba de menos por aquí.
    Tienes razón, nuestra evolución como profesores depende de esa comunicación bidireccional con el alumno. Si no aprendemos de ellos cada día, estamos dejando pasar uno de los mejores recursos.
    Nos leemos.

    Gracias Bethlen una vez más por compartir.
    Un saludo.

  4. Pingback: ¿Por qué 7 Años Después Sigo Pensando que el Pilates Es lo Mío? | Why not Pilates?

  5. Buenisimo y real como la vida misma.No perdamos la ilusión en lo que hacemos ,a veces resulta difícil , sobretodo, si como bien dices,las clases las impartimos en aulas llenas, pero no podemos perder la paciencia y mucho menos perder nuestra esencia.
    Gracias por este articulo.

  6. La ilusión, todo gira en torno a la ilusión que se pone en todo lo que nos proponemos. Muchas gracias Manuel gran articulo.

  7. Excelente nota,y muy real.
    En mis clases la clave está en instruir al alumno cada dia,para que tome conciencia de su cuerpo y a partir de ahi,sacarle provecho y divertirse con cada movimiento.-Introduzco en cada clase diferentes variantes ,(mi invención no tiene límites),de acuerdo a la capacidad de cada alumno (claro está). Mis grupos son de tres personas,personalizo cada ejercicio,me emociono,me divierto junto a ellos,sé que ayudo a cada uno de ellos, y ese es mi motor.!
    Pienso todos los días que más puedo hacer por mí,trasladando mis vivencias en la práctica de los movimientos a cada uno de mis alumnos/as.-
    Con mucho agrado puedo decir que he ido incrementando el número de alumnos varones,es decir,siento que crecí,como persona,como Instructora.
    Amo lo que hago,y ahi está el punto,nunca dejar que la pasión (como en cualquier relación) se apague, así, no llegará el hartazgo y mucho menos el aburrimiento.
    Un abrazo Manuel y gracias!

  8. Hola! gracias por el articulo, pienso que es algo a lo que estamos expuestos las personas que realizamos un trabajo tan personalizado.
    Llevo 15 años impartiendo clases de pilates y según mi experiencia siempre hay un momento en el que sientes que estas bloqueado o que tienes la necesidad de hacer alguna cambio en la rutina, lo importante es no dejarse vencer por ese momento y evolucionar. Afortunadamente el mundo del movimiento es casi ilimitado y siempre se puede curiosear otros aspectos que pueden ayudarnos a seguir adelante.

  9. Pingback: ¿Por qué tu Clase de Pilates ha sido un Fracaso? | Why not Pilates?

  10. Interesantisimo como siempre manuel, si nos sentimos atrapados por la monotonia y no tenemos motivacion es mejor hacer una parada y descansar para ver si realmente hechamos de menos dar las clases Pilates y volver a la carga con lo positivo y lo negativo que tiene !

  11. Pingback: Instructor de Pilates: Encuentra tu Mentor | Why not Pilates?

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s