Transformando la Dificultad en Reto a Través del Método Pilates

Tener un blog y difundir lo que te apasiona cada semana es una oportunidad que todos tenemos a nuestro alcance. Escribir con regularidad a pesar de que te lean cuatro amigos, tus hermanas y tu madre es un camino cuesta arriba por el que, quien decide empezar, tiene que pasar irremediablemente. Cuando con el tiempo y a base de tesón consigues tener un blog “que se lee” te conviertes en un privilegiado porque te permite entrar en contacto con personas de distintas partes del mundo, te surgen oportunidades que de otra manera no te habrías planteado e incluso conocer a compañeros que te escriben y te hacen partícipes de su historia. Esto te permite darte cuenta del impacto positivo que en otras personas tiene lo que hacemos, de la poderosa herramienta que tenemos a nuestro alcance (el ejercicio físico, controlado, estructurado y planificado) y del compromiso profesional que ello exige con aquellos cuyo objetivo va un poco más allá de conseguir un mejor tono abdominal, terminar una maratón o salir de su “estresado” ritmo de vida… Sus retos son otros. Están relacionados con conseguir que su cuerpo siga siendo un espacio habitable.

fuente: crossfitmassillon.com

fuente: crossfitmassillon.com

Y en estos tiempos en los que el discurso cotidiano está tan instalado en la queja resulta inspirador encontrar personas que lejos de lamentarse por su difícil situación, la revierten y deciden ayudarse y ayudar a otros que pueden estar viviendo una situación similar. Y lo que lo hace especial en este caso, es que ha decidido hacerlo a través del Método Pilates.

Hola, mi nombre es Víctor Fernández.

Tengo 49 años y he llegado al Pilates a través de la enfermedad. Tengo una ataxia de Friedreich, enfermedad neuromuscular degenerativa que se traduce en una pérdida de equilibrio e incapacidad de realizar “movimientos finos” entre otras cosas. Y a través de las agujetas, también. El hecho de mover partes de mi cuerpo, inmóviles por mucho tiempo, y darme cuenta de ello, me hizo entender la importancia que tiene moverse, de romper patrones compensatorios que me conducían a toda velocidad hacia la rigidez.

Estoy estudiando en Polestar, gracias a la recomendación de un buen amigo y pilatero, Fernando Morán. Justo he terminado el 5º seminario de ocho. Más que ninguna otra cosa, ahora mismo tengo una sobredosis de información que se va digiriendo poco a poco. A parte de la actividad mental de aprendizaje, que me encanta (he estudiado osteopatía y la visión del cuerpo encaja perfectamente con la mía), físicamente, noto la bondad sobre mi cuerpo de los ejercicios, pero sin grandes cambios. Supongo que esto es así con todo el mundo ¿no? Hay una parte en todos nosotros que quisiera haber acabado el curso y también moverse como un dios, pero la gracia está en el proceso, no en el fin. Las enfermedades neurológicas conllevan restricciones de movimiento, por la razón que sea. No te mueves por seguridad, para no caer, por ejemplo. Eso te lleva de cabeza a una pérdida general de movimiento en cuanto a rango y calidad. Es una pescadilla que se muerde la cola; como le ocurre a todo el mundo, pero mucho más deprisa. Se crean un montón de patrones compensatorios que cuesta horrores abandonar: Quieres hacer un “seated footwork” y siempre, involuntariamente, se flexiona tu tronco ¿? Solamente en desmontar estos patrones, los enfermos neurológicos tenemos todo un mundo por delante. Ahí estoy, y tela.

El que haya iniciado este camino para ser profesor de Pilates tiene dos razones de peso. Una personal, creo que a través del Pilates mejoraré, o mejor dicho deceleraré, la degeneración que sufro. Tengo la suerte de no estar sentado en una silla y mis esfuerzos van encaminados a evitar, o retrasar, este paso. La otra razón es parecida pero va dirigida hacia otros. Hay una cantidad ingente de personas con algún tipo de enfermedad neurológica que no tiene, no pueden, no saben, que siempre encuentran un “no” como respuesta ante opciones que les pueden ayudar en su día a día, que pueden ser reales pero que casi nadie explora. El resultado es una dispersión enorme de personas haciendo cada uno lo que puede o sabe, o nada. Leyendo mis palabras me doy cuenta de que la situación que describo se da igual con personas “sanas” que enfermas. Por supuesto, no dejo a nadie fuera de mi posibilidad de ayudar, pero el colectivo de los enfermos me atrae más.

De lo que sí estoy contento es de la desaparición de un dolor que llevaba instalado en mi coxofemoral izquierda desde hace unos meses. Cada vez que me levantaba de la una silla tenía un buen pinchazo que me saludaba desde una actitud de “me voy a quedar aquí un buen tiempo, nene”. El Pilates ha hecho que desaparezca. Mis movimientos han mejorado en general y mi resistencia física, talón de Aquiles de les enfermedades neurológicas, ha aumentado. Todo en pequeñas dosis, pero firme. El reto personal es enorme, justo me he decidido por hacer, bien si puedo, lo que peor hago, moverme. El Pilates, la vida, está llena de retos, de eso va la cosa ¿no? Cada uno con sus cartas, hace lo que puede. Un saludo a todo el mundo.

Esta semana me escribía Víctor para darme las gracias porque, lo que muchos compartimos en la web, puede servir a otros que se están formando y comienzan en este “mundillo”. La verdad es que el que se siente agradecido soy yo de que compartiera conmigo su historia y por extensión permitiera que tú que lees esto, también la conocieras. Creo que todos tenemos el compromiso profesional de seguir formándonos, revisando artículos y publicaciones para saber dar una respuesta adecuada a los alumnos que a nosotros acuden. Eso y estar en contacto con profesionales a los que derivar cuando entendamos que lo que necesitan se escapa de nuestras competencias, conocimiento o capacidades. Víctor me comentaba que si conocía algún texto, estudio o artículo relacionado con Pilates y el movimiento aplicado a personas con enfermedades neurológicas. De manera que te lo traslado a tí y el resto de personas que leen al blog. A ver si entre todos conseguimos un buen archivo y gracias a ello seguir aprendiendo un poco más sobre un campo por desarrollar como es la aplicación de el Pilates y el ejercicio terapéutico a personas con enfermedad neurológica. Incluyo para comenzar esta entrada de la compañera Marisa Rodríguez que tambien tiene un blog con mucho recorrido en la que habla  del Metodo Pilates como aliado en las enfermedades neurodegenerativas.

Y termino con esta frase que me ha encantado:El Pilates, la vida, está llena de retos, de eso va la cosa ¿no? Cada uno con sus cartas, hace lo que puede”Gracias a tí Víctor.

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7 thoughts on “Transformando la Dificultad en Reto a Través del Método Pilates

  1. Gracias Manuel por compartir la historia de Víctor. Tener a Víctor entre nuestros alumnos está significando todo un proceso de aprendizaje profesional y personal para el equipo de Polestar. Entre el propio Víctor y los formadores, vamos ajustando la intensidad de la práctica que él realiza, y aunque casi siempre quiere hacer más, en ocasiones tenemos que reñirle para que descanse un poco. Su actitud es espectacular, en ningún momento le oyes quejarse o excusarse, él está ahí dando el 150% y estoy seguro que será un grandísimo profesor de Pilates.

    El movimiento bien graduado y bien comunicado es una herramienta fundamental para mejorar la calidad de vida de los pacientes neurológicos, pero la solución llegará desde otras disciplinas médicas. Mientras tanto, es fundamental mantener constantes estímulos en el sistema sensoriomotor para limitar la degeneración neurológica, aunque lo más importante (y eso es algo que a Víctor le sobra) es una actitud de hierro y valentía para enfrentarse a las adversidades sean cuales sean.

    Y para terminar, quiero hacer mención a los compañeros de promoción del curso integral: Sin duda lo mejor que Víctor va a sacar del curso es un “clan” que le va a ayudar, proteger y animar cuando lo necesite.

    Gracias Manuel, gracias Víctor.

    • Gracias Juan, eres un hacha, se nota que estás ahí. Debo confesar que Manuel ha sido el motor de todo esto. Me lo ha puesto todo en bandeja para que yo pudiera expresarme. Tengo claro que es un buen profesor: da la posibilidad a los demás para que saquen su mejor lado, eso es igual de importante que la técnica.

      De mi formación en Polestar no puedo si no seguir echando flores. Estoy a la mitad del curso, que no de mi formación, que preveo se va a alargar durante mucho tiempo. Procuro en las clases no ser un motivo de retraso, no por todos los demás, que seguro que aceptan de buen grado un cambio de velocidad, si no por una cuestión de robarle protagonismo a la enfermedad. Ella va detrás de mi, no delante.

      Como dice Juan, la solución llegará de otras disciplinas médicas, probablemente de la terapia génica. Pero de momento eso no está, ni siquiera cerca. En cambio el Pilates sí que está, con un potencial que seguro aún desconocemos. Bien, vamos a ver qué hay, hasta dónde se puede llegar. Hay cierta prisa desde el punto de vista del enfermo, pero como no sabemos dónde está la solución, disfrutemos del paseo, ¿no?

      Y también para terminar, mención a los que me acompañan en este camino, compañeros, profesores y amigos, fundamentales. Gracias

  2. Hola Víctor, te animo a que sigas trabajando tu cuerpo haciendo pilates y formándote como instructor de pilates. Yo te puedo contar mi propia experiencia. En el año 2002 me diagnosticaron fibromialgia y fatiga crónica muscular: Ya estaba cansada de hacer rehabilitación, de estar de baja y de tomar medicamentos, cuando mi doctora de rehabilitación me recomendó hacer pilates. Poco a poco fui haciendo pilates y abandonando las medicinas, después me empecé a formar como instructor de pilates como un hobby y he acabado montando un pequeño centro de pilates. No ha sido fácil, pero si te puedo decir que soy feliz, que no tomo ningún medicamento y cada día me esfuerzo por aprender algo nuevo para enseñárselo a mis alumnos. Continúo formándome y por supuesto sigo haciendo pilates. Lo conseguirás!!! Un saludo.

    • Hola Begoña, siento haber tardado en contestarte, he estado unos cuantos días sin Internet, para según qué cosas, eso te convierte en un ser inútil. Gracias por compartir tu historia con todos. Ambos hemos conocido al Pilates por la misma causa, la enfermedad. En un estado diferente pero la situación es la misma: la capacidad que tiene el método para ayudar a personas con algo más que una movilidad deficiente. Suerte hemos tenido de estar buscando alguna solución, a pesar de que oficialmente no hay solución, y de que alguien ha pronunciado la palabra Pilates. Seguro que hay otros métodos que funcionan, pero este me parece el más lógico e indicado para mi en este momento. Celebro tu éxito, tanto físico como mental y celebro más aún que puedas transmitir tus conocimientos a los demás. Te buscaré por facebook, si te parece bien. Un saludo.

  3. Pingback: 8 Perspectivas Distintas para Entender el Método Pilates | Why not Pilates?

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