El Porqué de tu Lumbalgia

No es porque sea algo normal.

No es porque le pase a todo el mundo.

No es mala suerte.

Ni porque cogiste frío.

No es porque te estás haciendo mayor.

No es porque de cuando en cuando a todo el mundo le duele algo.

Ni porque tu colchón es demasiado blando.

Tampoco porque sea demasiado duro.

No es porque haya cambiado el tiempo.

No es porque cogiste peso.

No es porque hace mucho que no te das un masaje.

No es culpa del ordenador.

Ni de tu silla.

No es porque durante el embarazo suela ocurrir.

Ni después.

Ni porque tu hijo ahora pesa demasiado.

No es por tu “mala postura”.

No es porque todo apunte a que tengas una protrusión.

Tampoco porque la resonancia confirmó hernia L5-S1.

Ni porque la palabra crónico signifique que no tenga solución.

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fuente: getty images

Es porque pasas todo el día sentado.

Es porque coges el ascensor hasta para subir al primer piso.

Es porque cuidas más el motor de tu coche que el tuyo propio.

Y porque lo utilizas hasta para ir a la vuelta de la esquina.

Es porque no te acuerdas de la última vez que subiste una cuesta sin fatigarte.

O que hiciste cualquier actividad que requiriese un mínimo de esfuerzo físico

Es porque un día decidiste que el deporte más allá de tele y sillón ya no es para tí.

Es en definitiva porque no te mueves

Porque diste tu brazo a torcer asumiéndote como una persona malhumorada a expensas de un dolor limitante que viene y se va a su antojo.  Pero esto no siempre fue así…

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“Advertencia: se ha sabido que el ejercicio puede causar salud y felicidad”

Porque no te ocurría cuando reservabas algo de tiempo para tí.

Porque  mejoró cuando estuviste de vacaciones a pesar de que pensabas descansar y no paraste.

Porque ni te acordabas de ello cuando realizabas a diario esos ejercicios que te recomendaron.

Porque el dolor no es algo normal. Ni algo que viene y  va de manera aleatoria. Ni responsabilidad de tu médico o de tu fisioterapeuta que no son capaces de darte soluciones. Es algo circunstancial que en muchos casos se puede prevenir y si aparece mantener a raya. Y aunque nunca existirá la garantía 100% de éxito está demostrado que el ejercicio estructurado, planificado y diseñado pensando en tí y en tu dolencia mejorará tu funcionalidad, te hará entender que hábitos y movimientos del día a día inciden en el problema y cómo evitarlos, te aydará a reconfigurar patrones motores poco eficaces y cómo sustituirlos por otros más eficientes. Te hará más consciente de tu movimiento y como funciona tu cuerpo y te dotará de herramientas para que si el dolor aparece, sea lo menos limitante posible. Porque tu cuerpo es tuyo, y tú eres quien tiene en sus manos la posibilidad de mejorarlo. Quien debe buscar la solución y al profesional que te ponga en el camino. Y si aún no lo encontraste, más practico que seguir quejándote, es seguir buscándolo.

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5 thoughts on “El Porqué de tu Lumbalgia

  1. Buenísimo! Muy cierto e importante, que la gente empiece a responsabilizarse por su descuido del cuerpo (y no se enfade simplemente con el fisio), y a comprometerse en su ejercicio y recuperación!

  2. Pingback: ¿Y si lo que te Enferma es tu Estilo de Vida? | Why not Pilates?

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