3 Filtros que Debes Pasar Antes de Incorporar un Nuevo Ejercicio

Hay quien entiende el Pilates como un repertorio cerrado de ejercicios. Una serie de movimientos que alguien pensó, practicó y enseñó a otra serie de personas que a su vez los aprendieron ejecutaron y enseñaron a otros.

Si el Método Pilates no fuera más que un repertorio de ejercicios cualquier persona con un manual de Pilates en la mano sería instructor. Sólo tendría que elegir unos cuantos para rellenar sesenta minutos y listo. Pero preparar una clase es algo más.

Existe un repertorio base que nos da muchas posibilidades de trabajo con los alumnos que se debe conocer, practicar y entender. A partir de ahí surgen muchas posibilidades y variaciones que pueden enriquecer tus clases… o también confundir a tus alumnos. Por ello si quieres ampliar tu repertorio, probar ejercicios, nuevos materiales, utilizar conceptos de otras disciplinas… antes de hacerlo sería interesante que te pararas por un instante y te hicieras tres preguntas. Tres filtros que determinarán si lo que vas a incorporar a tus clases aportará un verdadero valor añadido:

1. ¿Qué objetivo persigue?

Proponer un ejercicio sin tener un objetivo detrás es simplemente entretener. Si sólo aportas entretenimiento tendrás un problema porque quien vaya a tus clases en busca de diversión, te cambiará en breve porque encontrará otra nueva actividad más divertida o que se más barata. Es importante definir objetivos a trabajar como punto de partida y hacerles a los alumnos partícipes. Esto hará que realmente valoren por un lado sus logros y por otro tu capacidad como instructor. Tú serás consciente de en qué aspectos eres capaz de ayudarles y cuáles se te escapan y deberías mejorar para ser un instructor más completo. Porque la gente hoy lo que busca son mejores versiones de ellos mismos

Puedes decir “esto es una elevación de pelvis” sin más o puedes explicarles que van a desarrollar un ejercicio que les ayudará a mejorar la movilidad segmentaria de la columna, la funcionalidad de su cadera en extensión, que les facilitará estirar la cadena anterior… Primero piensa cómo vas a ayudarles a mejorar (los objetivos) después busca cómo (los ejercicios).

2. ¿Es un ejercicio adecuado?

En ocasiones, tenemos la sensación de repetirnos demasiado. Los alumnos sólo reciben una clase o dos a la semana pero tú das 4, 6, 8 clases al día por lo que en ocasiones resulta inevitable querer probar ese nuevo ejercicio que te enseñaron en la última formación del fin de semana pasado o la variación del vídeo que te mandaron y te dejó con la boca abierta. Aunque no quieras tener la sensación de estar haciendo siempre lo mismo en cada clase y quieres aportar opciones nuevas plantéate primero ¿Esas novedades son lo que el alumno necesita en este momento? ¿Es coherente con lo que vienes haciendo en las clases anteriores? ¿Es realmente un ejercicio que la persona necesita o que te apetece a tí probar?

La clase no gira en torno al instructor ni al desarrollo del propio método. El método Pilates no es un fin sino un medio para mejorar la salud, el movimiento y la calidad de vida del alumno. Ten esto presente para establecer si es un ejercicio adecuado.

3. ¿Es necesario?

Posiblemente pienses que es muy difícil determinar si un ejercicio, una  variación o la incorporación de un novedoso material es necesario. Pero piensa ¿Aporta algo diferente en relación a lo que ya hacías? o más bien ¿Lo mejora? ¿Ofrece alguna solución en el trabajo con los alumnos que no encontrabas? En mi opinión el mejor instructor de Pilates no es el que más innova o maneja un repertorio más amplio sino el que mejor sabe adaptar lo que conoce a las necesidades de sus alumnos. De manera que se puede ser un buen instructor novel (de acuerdo a la clasificación de la que te hablaba en esta entrada) si dominas y entiendes un repertorio completo aunque no sea extenso. Y ser un profesional que, aunque presuma de años de experiencia, anda perdido entre fusiones de Pilates y vete a saber cuántas disciplinas.

Ya te he contado en algunas entradas que la evolución en el Pilates es necesaria pero lo es más el conocimiento de la base y los propios límites de cada uno. Sé crítico con las nuevas propuestas y antes de aplicarlas en tus clases pásales los tres filtros. Mejor que la búsqueda de la novedad es el dominio de lo que ya se conoce. Y si quieres innovar, aprende de los que saben.

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Sobre Diástasis, Embarazo y Método Pilates

Hoy tenemos la suerte de vover a contar con nuestra especialista en Pilates durante el embarazo y postparto. Ya conoces a  María José Argandoña de Studio Pilates Body & Mind Albacete . La pudiste leer cuando te dejaba su propuesta sobre cómo desarrollar el trabajo con alumnas embarazadas:

Y posteriormente hablándonos de cómo podíamos enfocar el trabajo  tras el embarazo:

Hoy completa esta serie con una nueva entrada sobre diástasis, embarazo y cómo no: Método Pilates


¿Sabes que mas del 80% de las mujeres tienen dolor lumbopélvico en el embarazo? (Sabino J.,Grauer JN. 2008). La actividad física bien realizada elimina o reduce considerablemente esas molestias.
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Los 6 Factores que Truncan tu Progresión como Instructor de Pilates

Si llevas menos de dos años dedicados al Pilates hoy posiblemente no sepas exactamente de qué te hablo. Estás en esa maravillosa fase en la que cada día pones en práctica algo nuevo. Revisas el repertorio y recuerdas aquel ejercicio que durante tu primera formación considerabas imposible y ahora resulta que pruebas y sin haberlo practicado desde entonces, te sale. Va a ser verdad que tu cuerpo está cambiando: lo sientes más fuerte, más flexible, tienes más control sobre él. Ni te acuerdas de aquellas viejas molestias. Además lo has incluido en una de tus clases con esos alumnos que tienen un poco más de experiencia y a través de las progresiones has conseguido que la mayor parte de ellos lo ejecutaran. Y eso que cuando se lo mostraste reflejaban en su cara la expresión de duda ¿Seré capaz? Continue reading

¿Y si lo que te Enferma es tu Estilo de Vida?

Hace apenas dos semanas te hablaba sobre la temida lumbalgia. Hay quien se pregunta ¿Por qué me ha tocado a mí? Sabes que no es algo normal porque no te ocurre siempre; ni que le pase a todo el mundo porque tienes varios ejemplos alrededor de personas a quienes no les sucede. Tampoco le podemos echar la culpa a tu silla, porque tus compañeros de trabajo tienen la misma, ni a los cambios de tiempo porque nos deberían afectar a todos y mucho menos va a ser cuestión de mala suerte. Puede que tengas razón y sea un conjunto de varios factores… O tal vez estés echando balones fuera no queriendo reconocer lo que está en tu mano y no haces: moverte.
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