Lo que no estabas teniendo en cuenta en tus clase de Pilates pero tus alumnos sí: el 60/40

Hoy te voy a contar una teoría que espero no te decepcione. Es una conclusión a la que llegué al poco de comenzar a trabajar como instructor de Pilates y que 10 años después todavía mantengo. Apuesto a que de principio me vas decir que no es así pero te voy a dar algunas razones y contarte alguna experiencia personal que creo te hará entender mi punto de vista sobre la teoría del 60/40 ¿Que qué es eso? Algo que posiblemente no estabas teniendo en cuenta pero tus alumnos sí.

La teoría del 60/40 dice que el 60% del éxito con tus alumnos depende de que les caigas bien. Que les agrade estar contigo. Sí, sí, que te tengan aprecio de alguna manera.

¿Y entonces qué es el otro 40%? Tu conocimiento técnico específico. Sí, tu dominio sobre Pilates, movimiento, salud y ejercicio físico. Tu habilidad para transmitir, la capacidad para desarrollar una clase adecuada para el alumno… Todo lo que has aprendido en los cursos, todo lo que te contaron que era esencial, que estudiaste y sigues repasando una y otra vez. Sí, siento decirte que todo el dinero y tiempo invertido en formarte y seguir aprendiendo tiene menos influencia para que tus alumnos quieran asistir a tus clases que lo anterior.

¿En qué me baso para decirte esto?

Además de en mi experiencia personal que te contaré más adelante te voy a poner dos ejemplos donde lo vas a ver claramente.

Imagina que vas a recibir tu primera clase de Pilates. Ponte por un momento en el pellejo de una persona que nunca antes recibió una, y no termina de tener claro exáctamente lo que va a hacer. Creo que sabes de lo que te hablo porque lo vives cada semana aunque desde el otro lado, el del instructor. Te voy a poner en dos situaciones:

  1. Llegas a un sitio donde nunca habías estado antes. Entras y nadie te recibe. Después de esperar un rato, en el fondo de la sala aparece alguien que con gestos te dice que pases. No sabes muy bien si deberías cambiarte ni dónde hacerlo. Le preguntas y te responde que como quieras pero el tiempo corre y en menos de una hora llega otra persona. Según terminas de cambiarte y sin saber muy bien qué hacer con tus cosas, las llevas a la sala pero te dice que ése no es el sitio donde debes dejarlas. Tras preguntarle que dónde, te acompaña con desgana a un sitio donde hay unas taquillas y se va. Vuelves a la sala y te explica una serie de ejercicios. Se ve que lo tiene muy claro, no duda y explica al detalles. Sabe perfectamente marcarte los ritmos de los ejercicios y enlaza con facilidsd un ejercicio con el siguiente. Tú tratas de hacerlos de la mejor manera pero el inexpresivo rostro del instructor, que por cierto ni se presentó por lo que no sabes su nombre, hace que no tengas muy claro si todo va bien o lo estás haciendo tan mal que no sabe por donde empezar a corregirte. Espero que sea lo primero, piensas. Después de hacer varios ejercicios en distintas máquinas las buenas sensaciones del ejercicio contrastan con la indiferencia de su cara cuando te dice: hemos terminado y con los mismos gestos de prisa que recibiste tú, llama a una persona que esperaba en el mismo lugar en el que estabas hace una hora. Le preguntas si os veréis semana próxima a la misma hora y te contesta : -Eso tienes que hablarlo con la persona de recepción.
  2. Llegas a tu primera clase de Pilates y ahí está María para, tras presentarse y darte la bienvenida, enseñarte el estudio. Empiezas a ver distintas máquinas que no conocías y de manera amena te habla de su origen y el propio método. Entre unas cosas y otras casi tardas veinte minutos en comenzar. Siempre atenta, te va explicando distintos ejercicios y cómo son tus sensaciones mientras los ejecutas. Se ve que no tiene mucha experiencia en el uso de las máquinas porque en un par de ocasiones te hace detenerte a mitad del ejercicio para tratra de ajustarla. Explica los ejercicios de manera que no te queda muy claro por donde empezar aunque mientras los vas ejecutando te guía con sus manos corrigiendo la posición a veces o mostrándote el ejercicio otras. Te anima y motiva diciendo que dentro de unas clases conseguirás esos ejercicios que más te cuestan hoy. Te da las gracias al terminar por tu esfuerzo lo cual te sorprende porque entre unas cosas y otras ni te había dado tiempo a percibirlo. Te acompaña hasta la puerta y te despide con la misma sonrisa que mantuvo durante toda la clase

¿A quién darías una segunda oportunidad?

Mi experiencia personal

Es una visión personal pero si voy a tomarme un café a un sitio donde me dan los buenos días, me acercan el periódico y me hacen sentir cómodo, aunque me den un café regular, volvería. Pensaría que ese día les salió malo. Eso sí, en un sitio donde el camarero ni siquiera me mira a la cara mientras me lo sirve no vuelvo por mucho que sea el café más selecto importado directamente de Colombia.

Imagino que aquel que siempre ha trabajado en el mismo sitio no ha reparado en ello. Llegas a un lugar donde se trabaja de una manera con una inercia, encajas y asumes que en todos los sitios es así. O si el estudio es propio puedes permitirte lo de “yo soy así, es mi casa y a quien no le guste que no venga”. También te digo que dudo de que a alguien con esa actitud le sobren los alumnos. El haber podido dar clase durante períodos largos en varios estudios de Pilates, en distintas ciudades me ha hecho apreciar las diferencias en el trato en unos sitios y otros y cómo eso repercutía en la relación con los alumnos. Siempre mi objetivo ha sido ponerme a la altura de mis compañeros. Pero al inicio, cuando tienes menos experiencia debes aportar un extra para paliarla. También me ha pasado cuando me planté en un país nuevo donde mi nivel del idioma era bastante justito por lo que demostrar mi conocimiento era una tarea complicada. Y aunque te conté que soy un tío con suerte, mientras iba aprendiendo una manera nueva de trabajar, observando a mis compañeros, me tocaba subsanar de alguna manera la desventaja existente para que los clientes quisieran seguir dando clase conmigo.

¿Que cómo lo hice? Ya te lo conté en esta entrada.

Si  crees que tienes ya el 60 %. Felicidades, pero ponte las pilas y sigue aprendiendo que hay muchos que no se conforman y seguirán esforzándose actualizando conocimiento con actitud positiva y una sonrisa en la cara para alcanzar el 100%.

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9 thoughts on “Lo que no estabas teniendo en cuenta en tus clase de Pilates pero tus alumnos sí: el 60/40

  1. Totalmente de acuerdo contigo. Por supuesto que tienes que tener preparación y estar instruido en el método. Pero el acercamiento a los clientes (en mi caso la mayoría clientas, con edades que rozan la pre y post menopausia, entender que es su hora diaria para descansar de trabajo, hijos, casa, etc.. y también buscan, aparte de los beneficios que les proporciona la practica de pilates, incluyendo la relajación que les causa la respiración….. a veces les apetece unas risas y no concentrarse tanto.

  2. Yo como alumna que soy, sin duda volvería a la clase de María. Voy a clase a hacer pilates, por supuesto, pero también a desconectar y pasar un rato agradable. Si tuviera que ir de mala gana y me trataran como un robot, no iría ni loca.
    Así que completamente de acuerdo contigo: en la balanza pesa más el trato del profe y el ambiente de la clase que el aspecto técnico, no doubt! 😉

  3. Siempre de acuerdo contigo Manuel ya bastante tenemos durante el dia, por eso les gusta tanto que despues de la clase nos dediquemos a estar quietos, tumbados, con una luz tenue y respirar un poco para volver a seguir……

  4. Hola gente! Soy nueva en esta comunidad y es mi primer participacion.Coincido totalmente con la teoria, por experiencia personal creo que en todas las actividades ocurre esto, pilates es quizas mas notorio porque por lo general hay menos cantidad de personas. MIL GRACIAS, con el tiempo algunos perdemos esas pequeñas cosas que te hacian mejor profe,

  5. Totalmente de acuerdo..la recepción .el carisma. Y el cuidado del instructor tiene muchísimo q ver. .las personas q se acercan a recibir clases de Pilates necesitan por lo general mas deferencias de este tipo q otras actividades .te compras ala gente o no. Y por supuesto después viene tu conocimiento..y pedagogía al enseñar y acompañar..muy lindo post y muy identificada..saludos..Marcela Alejandra Gaido.instructora Pilates mat🌹

    Enviado desde mi Windows Phone ________________________________

    • Gracias Marcela. Yo creo que la atención al cliente es siempre importante independientemente del contexto. Que la clase de Pilates debe ser buena se da por supuesto por eso creo que es lo primero lo que marca diferencias.
      Gracias Marcela por tu aporte

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