El Origen del Movimiento de Calidad

Si en una entrada anterior citaba a Kant cuando afirmaba que “la mano es la parte visible del cerebro“, la columna vertebral por su ubicación podría parecer la prolongación de éste. Aunque para ser más precisos ese conjunto de vértebras apiladas y articuladas forman la estructura que envuelve a la verdadera extensión del cerebro: la médula espinal. Un cordón largo del grosor de uno de tus dedos. Da continuidad a ese ordenador que todos tenemos bajo el cráneo que coordina cada una de las funciones del organismo formando ambos el sistema nervioso central. De este largo cordón parten los principales nervios a las distintas partes del cuerpo. Es por ello que habrás escuchado hablar de pinzamiento vertebral o dolor irradiado. Son los nervios los que se ven comprimidos y como consecuencia producen limitaciones de funcionalidad o dolor a lo largo de la zona a la que se proyectan.

Desde el momento en el que el homo sapiens se hiergue sobre sus patas traseras cambia nuestra relación con la gravedad. Al reducir el número de apoyos la base de sustentación es menor a la vez que nuestro centro de gravedad asciende. Mantener el equilibrio se convierte en una tarea extra con la que nuestro cerebro debe lidiar. Podríamos decir que la gravedad se convierte en nuestra enemiga.

Aunque por otro lado sabemos que la gravedad es un estímulo necesario. La carga que supone que nuestro sistema musculoesquelético se siga manteniendo a punto. Todos hemos escuchado hablar de la pérdida de masa ósea sufrida por los astronautas tras largas estancias en el espacio. Sin gravedad no hay estímulo y nuestro cerebro deja de producir nuevas células óseas. Igual que posiblemente hayas visto la rápida pérdida de masa muscular de una persona que se ve obligada a permanecer un largo tiempo en cama. O puedes recordar de niño cuando te fracturabas un hueso o como solíamos decir “te rompías una pierna o un brazo”. Cuando te quitaban la escayola, descubrías que sólo te quedaba hueso y pellejo ¿Dónde está el músculo?

¿Cuál es el gesto fundamental para mejorar la calidad de movimiento en una clase de Pilates?

Hace poco una compañera del estudio de Pilates me preguntaba que cuál consideraba que era el ejercicio más importante del repertorio. O el que más ayudaba a mejorar el movimiento controlado y preciso de los alumnos. La verdad es que me resultaba muy difícil elegir sólo uno pero tras reflexionar le dije que cualquiera que supusiera el movimiento segmentario de columna. Pero pensándolo más detenidamente considero especialmente importante aquellos que permiten el movimiento vértebra a vértebra pero de pie. Ya sea en flexión y extensión como en rotación o flexión lateral fundamentalmente por tres razones:

  1. El movimiento diario restringe la capacidad de movimiento de la columna. El movimiento segmentario, unido a una correcta alineación, nutre a los discos intervertebrales y flexibiliza los ligamentos que los une. La falta de movimiento rigidece, limita y comprime y un poco más arriba te hablaba de las consecuencias de esos pinzamientos que seguro has escuchado.
  2. El movimiento segmentario de la columna supone desafiar a la gravedad. Que los multífidos, “esos músculos con poca fama” de los que te hablaba en esta entrada entren en juego. Ya que la gravedad puede ser un enemigo que dificulte una correcta alineación, el cerebro necesita aliados para mantener una postura correcta y eficiente.
  3. El movimiento segmentario de columna en los distintos planos incrementa exponencialmente las posibilidades de movimiento. Dota de una mayor consciencia corporal debido a la enorme cantidad de información que se transmite a lo largo de la médula espinal a nuestro cerebro. Las posibilidades de movimiento del miembro superior aumentan cuando la columna se mueve. También es mayor la libertad en la articulación sacroilíaca y la pelvis que hacen de eslabón con el miembro inferior, que a su vez cambia rigidez por movimiento. Creas nuevas referencias de tu cuerpo en el espacio y amplias tu mapa motor.

¿Cómo desarrollarlo?

La propuesta que te dejo a continuación lo he desarrollado con multitud de alumnos con excelentes resultados. Puede hacer seis o siete años que lo aprendiera de Gideon Avrahami del que ya te he hablado anteriormente. Si no lo conocías apreciarás y aprenderás de su manera de enseñar. No sólo por los ejercicios que explica sino cómo lo hace. Como utiliza sus manos, da referencias, como expresa tanto con sus gestos como con palabras.

También te digo una cosa, si tú o tus alumnos estáis empezando no te compliques ni les compliques a ellos con ejercicios que no dominas. Cíñete al manual y al repertorio que aprendiste. El repertorio clásico tiene bastantes ejercicios para desarrollar el movimiento segmentario de la columna: roll down, roll up, bridge, cat…Y una vez que estén dominados: a probar otros nuevos. De  verdad que creo que fue gracias a Gideon que pude entender y descubrir qué es el movimiento de calidad. Espero que lo disfrutes tú también.

 

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6 thoughts on “El Origen del Movimiento de Calidad

  1. Fantástico! Me encantan las modificaciones de este hombre…miraré sus videos en youtube, me encanta. Muchas gracias!

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