Sobre Gurús y Expertos

Siempre me han maravillado las personas  que se autodenominan “expertas” en cualquier materia porque la verdad siempre me asaltan las mismas dudas ¿Qué hay que hacer para ser un experto? ¿Hay que demostrar algún tipo de cualificación o maestría? ¿Son años de experiencia? ¿Cuándo te conviertes en uno de ellos, cuando decides ponerlo en tu perfil en las redes sociales? “Soy Manuel Alcázar: experto en publicar artículos todos los viernes a las 12:00”. Las personas a las que sigo y admiro por su trayectoria y conocimiento me extraña que hablaran de sí mismos como expertos en su materia.

Por otro lado también habrás escuchado cada vez más el término gurú. También muy usado aunque es cierto que en algunos ámbitos suele tener una connotación negativa. Por lo general se confía en el experto más que en el gurú ya que no quedan muy claras sus credenciales ni su manera de proceder muchas veces oculta tras un halo de misticismo. No me atrevería a poner en mi perfil: “Soy Manuel Alcázar: gurú del gazpacho”. A pesar de que puedo presumir de que aquí en Australia mi receta es todo un éxito aunque cuando me la piden siempre les advierto que no está incluido mi toque secreto ( a tí tampoco te lo diré)Sin título.jpg

Esta semana leía un artículo de Todd Hargrove titulado: “Experts and Gurus: What’s the Difference?“.  Ya me has oido hablar de Todd y su página web bettermovement.org cuando escribía sobre “Los Beneficio del movimiento Lento“.

En el artículo se tratan estos dos conceptos: el experto y el gurú. Figuras que aunque a priori pareciera que pudieran confundirse, rascando un poco, las diferencias entre ellos se hacen patentes. Para tratarlas, Todd se basa en el siguiente gráfico que tiene en cuenta dos variables: conocimiento (knowledge)  y competencia (expertise):

  • La línea amarilla define: Cuánto creo que sé (%)
  • La verde marca: La cantidad de conocimiento que soy consciente que se puede llegar a alcanzar
  • La azul: lo que realmente sé
arg59

fuente: Simon Wardley “The three stages of expertise”

En base a estas tres líneas se distinguen tres niveles de competencia:

  • Beginner (Principiante). Padece la fase “No sé nada” y por la que estoy seguro que, como yo,  tú también has pasado. Su falta de conocimiento se traduce en inseguridad y sensación de falta de capacidad la cual está perfectamente justificada.
  • Hazard: (Riesgo, atrevimiento). Se atrevería a afirmar “Soy un experto“.¿Alguna vez has escuchado lo de la ignorancia es atrevida? Pues ocurre que cuando contamos con algo de conocimiento en una materia tendemos a sobrevalorarnos. Quizá porque nos comparamos con nuestra situación poco tiempo atrás cuando éramos principiantes y tenemos un exceso de confianza que no se corresponde con nuestro nivel de competencia.
  • Expert (Experto). Vuelve a la fase “no sé nada” porque a pesar de su mayor conocimiento es consciente de lo amplio que es su campo de actuación, de las muchas circunstancias y variables que pueden darse y la dificultad que entraña tomar buenas decisiones. De manera que vuelven las dudas que por otro lado son las que propician el crecimiento profesional.

¿Cómo reconocer a un gurú y diferenciarlo de un verdadero experto?

Según el artículo que te mencionaba más arriba, Tedd nos deja algunas diferencias para reconocer cuando hablamos de un experto real o uno falso.

  • Los gurús saben lo suficiente para impresionar a principiantes pero no a verdaderos expertos. Suelen contar con una personalidad carismática y habilidades de marketing pero falta de curiosidad a la hora de contrastar o conocer cualquier cosa que no vaya en la línea que él o ella predica.
  • Los gurús (como se muestra en la gráfica) no son conscientes de hasta dónde llegan sus conocimientos y limitaciones y por supuesto nunca las mencionarán. Al contrario del verdadero experto que no tendrá problema en reconocer que no puede saber de todo, que algunos temas admiten muchos matices o incluso admitir que le falta información para poder dar una solución .
  • Los gurús ofrecen soluciones sencillas y rápidas a problemas complejos.  El gurú te ofrece un sistema innovador, te habla de un revolucionario aparato o te da la receta infalible para conseguir tu objetivo. Si fuera tan sencillo acabar con el dolor de espalda, por ejemplo, todos los profesionales utilizarían las mismas técnicas para ese fin y esta dolencia desaparecería.

Posiblemente pensarás que en campos que dominas es fácil distinguir a uno de otro pero en un ámbito en el que te inicias ¿Cómo saber en quién confiar? ¿Cómo puedo distinguir al gurú del experto? Según nos dice Todd en su artículo, sólo tienes que observar su manera de proceder: “Confío en las personas que reconocen la complejidad y la incertidumbre sobre cualquier tema, que confiesan los límites de sus conocimientos, que cambian de opinión frente a pruebas contradictorias y consideran respetuosamente opiniones alternativas. Y me alejo de las personas que hacen lo contrario

Y tú ¿Has encontrado más gurús o expertos?

 

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4 thoughts on “Sobre Gurús y Expertos

  1. Me ha encantado el artículo y sobre todo la frase final de Todd. Lo difícil es que para la mayoria de personas que no tienen una “curiosidad especial por la salud” el buen marketing y la autoridad/protección de ciertas profesiones (médicos) les convierte en LOS EXPERTOS y quien expresa sus dudas respecto a tratamientos es simplemente “alguien que no sabe suficiente”. Ojalá cambie.

    Una española en Singapur 🙂

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