¿Y si lo que te Enferma es tu Estilo de Vida?

Hace apenas dos semanas te hablaba sobre la temida lumbalgia. Hay quien se pregunta ¿Por qué me ha tocado a mí? Sabes que no es algo normal porque no te ocurre siempre; ni que le pase a todo el mundo porque tienes varios ejemplos alrededor de personas a quienes no les sucede. Tampoco le podemos echar la culpa a tu silla, porque tus compañeros de trabajo tienen la misma, ni a los cambios de tiempo porque nos deberían afectar a todos y mucho menos va a ser cuestión de mala suerte. Puede que tengas razón y sea un conjunto de varios factores… O tal vez estés echando balones fuera no queriendo reconocer lo que está en tu mano y no haces: moverte.
Continue reading

Tu Cerebro no Quiere que Hagas Ejercicio

Tu cerebro es vago. Si, si. No quiere que te canses, ni que gastes energía de más. Le vale con lo necesario para que tu organismo siga produciendo células nuevas que sustituyan a las que ya cumplieron su ciclo. Quiere que la sangre circule por cada rincón de tu cuerpo bombeada desde el corazón. Se encarga de que éste siga latiendo a través del impulso nervioso que le envía, recibiendo a cambio el tan necesario oxígeno que tus pulmones recogieron. Quiere que otras funciones básicas como la digestión o la eliminación de sustancias de desecho también se sigan llevando a cabo. Pero no quiere que te canses: que levantes cargas, ni que corras, ni que saltes… En resumidas cuentas: quiere hacer lo justo para que sobrevivas.

Continue reading

Respirar Mejor para Rendir Más. Pilates y Deportes de Resistencia (I)

Ya te he contado alguna vez que me gustan los retos.

No sé si tiene que ver con que cada vez que consigo estar en una situación en la que me encuentro demasiado cómodo, es precisamente esa sensación de pisar sobre terreno demasiado estable o conocido lo que me incomoda y mi cabeza empieza a pensar “hay que cambiar algo”. Posiblemente esa fue la razón que hizo (va a hacer ahora un año) que a pesar de estar viviendo y trabajando en Oviedo, una ciudad en la que tras cinco años me he sentido como en casa, cerca de mar y montaña; en un estudio de Pilates en el que me encontraba a gusto con jefe, compañeros y clientes; con unas condiciones laborales de las que no tenía queja… empezó a nacer en mi la misma sensación de cuando andas por terreno pantanoso: si no avanzas corres el riesgo de quedarte estancado. Continue reading

El Raro Eres TÚ

… que lo primero que haces al levantarte es salir a entrenar. Vaya ganas…

… que dices disfrutar recorriendo de lado a lado una piscina. Pocas cosas puede haber tan aburridas y tan absurdas. Y después tener que ducharte, cambiarte, salir con el pelo mojado…

…que vuelves a casa pronto un sábado por la noche porque mañana tienes partido.  Disfruta un poco, anda. Continue reading

¿Demasiado Deporte? Nunca Es Suficiente

Sí, a mí también me pasó. Yo también tuve esa doble sensación cuando vi el anuncio por un lado de “han dado en el clavo” pero por otro lado: que tuvieran que ser ellos los encargados de dar ese mensaje…

Resulta contradictorio que sea precisamente Coca-Cola, la marca que nos dio “sensación de vivir” a cambio de dosis intolerables de azúcar. Aquellos que lograron que en muchas casas se haya sustituido el agua por una bebida con burbujas color fango (o amarilla o naranja) que aporta dósis de una sustancia altamente adictiva y que, unido al sedentarismo ha propiciado el aumento exponencial de las cifras de obesidad y contribuyendo a que la diabetes se haya convertido en la epidemia del siglo XXI. Y después de crear el problema nos dan la solución. Le quitamos el azúcar y nuestra bebida pasa a denominarse saludable.

El anuncio es muy bueno y eso es innegable y comienza con una frase que me parece clave. “La obesidad: mucha gente no se preocupa tanto por el problema como por la solución”

Y a mí me da por pensar ¿Y si nos estuviera pasando esto a los profesionales de la salud y la actividad física? ¿Y si a lo mejor Coca-cola está dando el mensaje que nosotros no estamos sabiendo transmitir? ¿ Y si estamos centrando nuestra atención en los problemas pero dando pocas soluciones?

Too much sport is never enough.

Tal vez los que no leéis semanalmente el blog todavía no sabéis que me he escapado unos meses a Australia. Que ¿Por qué Australia? Eso me pregunta todo el mundo. Pues no sé… por necesidad, por abrir mi mente, por probar. Estoy estudiando inglés y esta semana un profesor tras preguntarme qué había estudiado y contestarle que Ciencias del Deporte me soltó la frase “Too much sport is never enough”. Sin duda creo que puede aproximar a la visión que estoy observando las semanas que llevo aquí. Parece que la práctica de actividad física es más norma que excepción y aunque las comparaciones son odiosas me resulta inevitable establecer paralelismos con el lugar de donde vengo. En España cuando una persona te dice que le encanta el deporte tienes que preguntarle ¿Pero verlo o practicarlo?

fuente: motherpedia.com

fuente: motherpedia.com

Últimamente tengo la sensación de que la práctica deportiva está en entredicho. Estamos esperando a que salga una noticia en la que una persona sufrió una desgracia (fallo cardíaco, lesión osteoarticular…etc) en una prueba deportiva para escuchar un “¿Lo ves?”. La práctica deportiva está siempre cuestionada y se escuchan demasiados mensajes negativos en torno a ella: El deporte crea adicción, no es bueno estirar, correr te lesionará, las sentadillas destrozaran tus rodillas, montar en bici no es seguro…

¿Y si al contrario de lo que ocurre en Australia donde se parte de la base de que la práctica deportiva es beneficiosa, saludable, necesaria… en España no estamos realmente convencidos ni los propios profesionales de que realmente lo sea?

¿De dónde viene todo esto?

Tengo las sospechas de que la manera en la que se estuvo vendiendo la actividad física unos años atrás ha producido un efecto bumerán que nos está dando en las narices. Se ha querido de alguna manera monopolizar y pretender dirigir algo que es inherente al ser humano. En lugar de querer formar educar y dar pautas se ha optado por crear dependencias y desacreditar cualquier práctica deportiva diferente a la tuya. Se ha querido vender la moto de que la práctica de actividad física sólo es válida bajo la rigurosa supervisión de un profesional. Un profesional que en ocasiones no aportaba ningún valor añadido al cliente y éste no terminaba de entender qué hacía allí o para qué pagaba una cuota. Como se afirma en este artículo titulado la conspiración de la industria del fitness

¿Qué es lo que nos dice la industria del fitness? Nos dice que es necesario ir al gimnasio, nos dice que es necesario tomar suplementos, nos dice que debemos ejercitarnos con máquinas de musculación, y correr en cintas mientras vemos videos musicales o la CNN, y tomar bebidas deportivas para recuperarnos del esfuerzo realizado. En resumen, quiere que pienses que los necesitas, y lo principal, quiere que consumas sus productos”

¿Y si el profesional no aportaba ningún valor añadido que ha hecho que todo el mundo acudiera en masa a los gimnasios para ejercitarse? La misma razón por la que antes de coger un determinado medio de transporte han conseguido que acudas 2 horas antes y te pongas al final de una larga cola, te descalces, te quites el cinturón, te vacíes los bolsillos, pases por un escáner, te cacheen y encima sonrías y te sientas agradecido. Porque primero les metes miedo y luego les ofreces seguridad

  • El miedo

Tengo menos conocimiento en otros campos pero en algunas formaciones de Método Pilates están más centradas en las lesiones, contraindicaciones, aspectos a evitar… que en el movimiento, la búsqueda de eficiencia, la mejora de la salud.

No hace mucho recibí un seminario y mi hermana (que es fisio, osteópata, con formación en Pilates y me está preparando un post ) me pidió el manual para echarle un ojo. En concreto hablaban de precaución con ejercicios en flexión de columna por el riesgo de fractura vertebral en casos de osteoporosis. Y me comentaba, “llevo más de 10 años trabajando con personas mayores y no conozco ningún caso de fractura vertebral que no sea por traumatismo. Y créeme que en el día a día la flexión de columna es un movimiento que se realiza continuamente”.

Este exceso de atención a las patologías hace que los instructores estén más pendientes de no lesionar a nadie que de mejorarles. Dejan de ver las personas que tienen delante y en lugar de estar frente a Paco o Cristina ven una protrusión cervical o una hernia lumbar. El miedo del instructor acaba siendo transmitido al alumno que recibe tantos feedbacks negativos no termina de entender si lo que está haciendo es beneficioso o perjudicial para él.

  • La seguridad.

Corregidme si no estoy en lo cierto pero muchas de las empresas que imparten formaciones tienen origen en Estados Unidos, dónde tienes que hilar muy fino para que no te caiga una demanda ante cualquier mínimo contratiempo. Es por eso que los márgenes de seguridad para evitar que surjan problemas pueden llegar a ser en ocasiones excesivos. Aunque ocurre una cosa: el exceso de celo con la seguridad limita la posibilidad de mejora ¿Que para determinadas personas las extensiones de columna pueden ser un problema? No las realizamos que es mucho más sencillo que enseñar a realizarlas correctamente. ¿Cómo puede haber equilibrio en tu columna si le estás negando posibilidades de movimiento?

Muchas veces me llevo las manos a la cabeza cuando repaso anotaciones sobre clases que llevaba a cabo hace unos años y veo determinados ejercicios que ahora nunca utilizaría con esa persona. Pienso: es un milagro que le sentara bien la clase. Pero por otro lado leo artículos y escucho como “contraindicadísimos” movimientos que desarrollo con alumnos sin que les de mayor problema sino todo lo contrario. Como te decía antes son personas con diferentes capacidades, necesidades y distintas las posibilidades de abordar el trabajo con ellos. No son sólo una “hernia L5-S1”.

  • ¿Y qué es seguridad si tengo un problema concreto, una dolencia, una patología…  y quiero hacer ejercicio? Recurrir a un profesional contrastado, con trayectoria y que sepas que trabaja con personas con problemas similares a los tuyos.
  • ¿Qué es seguridad si soy entrenador/profesor/instructor? FORMACIÓN. No cualquiera. De personas que realmente desarrollen, estudien y estén en contacto con otros profesionales de su nivel. Seguridad es no arriesgar. Si dudas de si lo que vas a hacer es indicado para la persona, no lo hagas todavía. Y si quieres probar, prueba contigo. Confía en lo que sabes y asume que te vas a equivocar. Entonces aprende de ello y sólo te pasará una vez.

El ejercicio ideal para ti

Entonces ¿Cual es el ejercicio ideal para mí, el que me hará sentir mejor, el que mejorará mi salud? Para el 90% de la gente CUALQUIERA. El que te gusta, con el que lo pasas bien, el que no puedes dejar de recomendar a tus amigos, el que no te da pereza o el que llevas tiempo diciendo que tienes que probar. Ése es el que te irá bien. Hacer ejercicio siempre es mejor que no hacerlo. Porque “hacer deporte” supone algo más que un corazón que late más fuerte y rápido de lo habitual y calorías gastadas. No sólo mejora la funcionalidad de tu sistema musculoesquelético sino también la de tu cerebro y tu sistema nervioso. Es un momento para tí, es sentir tu cuerpo, salir del estrés, es volver a jugar, es recuperar sensaciones que pensabas olvidadas. Es ponerte un reto y tratar de alcanzarlo, es competir con los demás y contigo mismo, son valores, es compartir, es una forma de vida.

Una persona que hace ejercicio lo hace porque le sienta bien, lo disfruta y mejora su calidad de vida. Una sociedad que se empapa de los valores del deporte es una sociedad que se compromete, se esfuerza, se supera, no se rinde, se levanta y mira para adelante.

Es por eso que me atrevo a afirmar que para niños adultos o mayores… “Demasiado deporte nunca es suficiente”.

¿Qué te Ofrece el Profesional del Movimiento que no Conseguirás por tí Mismo?

Primera entrada que escribo cambiando tierras asturianas por australianas. Esta vez el post no habrá pasado la revisión de “mi editora”. Ya te contaba hace unas semanas que era momento de explorar más allá de los límites de mi zona de confort pero que mi compromiso semanal del viernes a las 12:00 se mantiene. Trataré de seguir contando cosas que veo en mi día a día relacionadas con la salud, el movimiento, la actividad física y el método Pilates. Espero en seguida coger ritmo, establecer contactos, recibir clases, impartir alguna ¿Por qué no un intercambio?… Ya te voy contando.

Todavía con el jet lag medio a cuestas y sin terminar de tener claro de qué hablaría esta semana, pude ver en mi time line de twitter la siguiente imagen:

BWIqWYdIYAEFDhU“El ejercicio justo, al tiempo justo, a la intensidad justa con la correcta progresión”

Y pensé ¡Olé! Ese es el camino. El objetivo por el que sigo leyendo, estudiando y formándome cada día. El que busco en cada clase que imparto o recibo. Lo que llevo tratando de obtener de mis alumnos los últimos 7 años impartiendo clases de Pilates… pero que nunca habría sido capaz de definir con tal exactitud.

1. El ejercicio justo (adecuado).

Ya te he contado que el Método Pilates es algo más que un repertorio de ejercicios. Es la herramienta que nos facilitarán acercarnos a nuestro objetivo con el alumno. No trabajamos con ejercicios de manera aislada sino que tratamos de que las clases tengan continuidad, ritmo y coherencia. En Pilates no tiene sentido pensar en músculos de manera independiente porque eso no es significativo para el alumno, por lo que difícilmente lo incorporará a su “archivo de movimientos” de la manera que ocurre cuando entiende su objetivo funcional.

Entendemos los ejercicios en la medida en que los interiorizamos y los redescubrimos cuando los enseñamos. Necesitamos descomponerlos en partes, entender las progresiones y sus adaptaciones. Y esto lleva tiempo. Y tan importante como entender qué ejercicios son los más indicados para una alumna con molestias en la zona lumbar; un runner con la musculatura acortada y escasa movilidad o un tenista que necesita mejorar su postura y alineación, es entender qué ejercicios hay que evitar o con cuáles hay que ser más cautos (no me gusta mucho el término contraindicados).

2. Al tiempo justo.

Se suele decir que cada ejercicio tiene su ritmo propio aunque puede ser diferente en cada persona. Como dice Víctor Borrego en su artículo El movimiento lento construye la coordinación

Si quieres realizar movimientos eficientes debes ser consciente de la magnitud de trabajo que desarrollas. Si disminuyes la velocidad, se incrementa la capacidad para percibir las diferencias en el nivel de esfuerzo muscular, se incrementa la capacidad del cerebro para sentir y corregir cualquier exceso de potencial y esfuerzos innecesarios“.

Pero, por otro lado, queremos que exista una transferencia y el movimiento sea significativo por lo tanto, una vez dominado el gesto técnico, debemos de ser capaces de adaptarlo a distintos ritmos ya que, los movimientos del día a día y gran parte de los gestos deportivos se desarrollan en un entorno cambiante, por lo tanto tenemos que ser capaces de ajustarnos a ese entorno.

Además variar los ritmos en los ejercicios exige al alumno mantener la atención en el movimiento que ejecuta. Si tú marcas diferentes ritmos, permanecerán alerta al propio ejercicio, tus indicaciones y los posibles cambios. Recuerda, se trata no de repetir, sino de moverte con control de manera consciente.

3. A la intensidad justa.

La evolución mediante el incremento del volumen de trabajo, carga o intensidad sólo tiene sentido hablando en términos de rendimiento. Ya que, sabemos que un incremento en la condicion física no siempre trae consigo una mejora en la salud. Por ello, en Pilates no tomamos como referencia principal estos parámetros y tenemos como guía el desarrollo de los principios: concentración, control, precisión, fluidez, respiración y centro. Definir los objetivos del alumno y entender sus necesidades es clave para trabajar en el desarrollo de los principios. Ésto conlleva dominar la técnica y como resultado encontrar la intensidad adecuada para desarrollar cada ejercicio.

Por otro lado, ya conoces que, cuando perseguimos aumentar la calidad del movimiento es fundamental aplicar el principio: menos es más. Menos repeticiones con control supondrá más calidad, evitar la tensión muscular innecesaria conllevará más calidad, menos gasto de energía al realizar un gesto supondrá más calidad de movimiento… No se trata de quemar calorías sino de usarlas en busca del movimiento eficiente.

4. Con la correcta progresión.

Llevas toda la vida conviviendo con tu cuerpo pero pregúntate cuánto tiempo llevas prestándole atención. Una frase típica que se atribuye a Pilates es: en 10 sesiones notarás la diferencia, en 20 sesiones verás la diferencia y en 30 sesiones tu cuerpo habrá cambiado completamente. Cada persona tiene sus tiempos y hay que entenderlos y respetarlos. Inependientemente de cuál sea tu nivel de condición física, tus virtudes o tus limitaciones tienes que entender que tienes margen de mejora. No hay alumno torpe sino profesor sin recursos. El profesional del movimiento tiene que ser un facilitador, con el que compartes objetivos y que te ayuda a conseguirlos. Quien te acompañe para que te acabe resultando fácil lo que antes era difícil.

Cuando me preguntan a qué me dedico y digo que soy profesor de Pilates, a veces tengo la sensación de que se “mediocompadecen” de mí al imaginarme como el típico monitor de aeróbic de los 90 con mallas fluorescentes, calentadores y cinta en la frente. Incluso alguna vez me han preguntado ¿Pero se puede vivir de eso? La próxima vez que me pregunten a qué me dedico, creo que lo entenderán mucho mejor si les cuento que me encargo de mejorar la calidad de vida, el movimiento diario y la práctica deportiva de mis alumnos, facilitándoles

“El ejercicio justo, al tiempo justo, a la intensidad justa con la correcta progresión”

Why not Pilates?