Virtudes del buen instructor (Forum Internacional Pilates 2013)

Este pasado fin de semana de semana he tenido la oportunidad de asistir al Forum Internacional de Pilates que la Asociación Nacional de Entrenadores de Pilates (ANEP) ha organizado en Valencia. Una buena oportunidad para conocer distintas propuestas que están desarrollándose en el panorama internacional, así como poner en común y compartir ideas, además de maneras de trabajar con otros compañeros que han hecho del movimiento consciente su profesión.

forum pilates

Después de tres intensas jornadas, en el vuelo de vuelta, venía reflexionando acerca de los seminarios que he realizado, qué me han aportado los distintos instructores y su enfoque. Curiosamente las virtudes que podría destacar en ellos son las que a mí me gustaría tener como instructor de Pilates cada día en mis clases.

Virtudes del buen instructor.

  • La creatividad de Michael King. En su propuesta Spiral Mix trata de aplicar los principios del Pilates y sus ejercicios de manera dinámica y coreografiada. El ritmo y la coordinación cobran una importancia mayor si cabe de lo que es habitual en una clase de Pilates.

Que alguien como yo, que entre mis habilidades no está precisamente el moverme de manera armónica al ritmo de la música, consiguiera seguir y sobre todo, divertirme con sus coreografías dice mucho de su propuesta. Y lo que es más importante, la sensación de haber trabajado el cuerpo de manera diferente, en combinación de planos e integrando los principios y ejercicios de Pilates.

La creatividad en el instructor es clave para no caer en la monotonía. Las personas que asisten a una clase de Pilates no cuentan con mucho tiempo y te eligen a tí para dedicar una o dos horas semanales de su tiempo libre. Sé creativo, sorpréndeles y supera sus expectativas.

  • La cercanía de Isaac Fernández. A pesar de no haber podido asistir a sus seminarios, haberle conocido personalmente ha sido una de las cosas buenas de este fin de semana. Bajarte del escalafón de los ponentes y mostrar interés por la gente que asiste a escucharte y a aprender de tí es algo muy a tener en cuenta.

Que los alumnos noten tu cercanía y tu interés por cómo están y qué les ha parecido la clase es algo que sin duda agradecen, reduce distancias y fideliza. Crea una comunicación bidireccional en las clases. Bájate del escalafón.

  • La claridad de Gideon Avrahami. La capacidad de hacer fácil lo difícil. De utilizar la palabra exacta. De colocar la mano en el lugar preciso. De explicar un concepto complejo con exactitud, simpleza y concisión. Su formación en Técnica Alexander sin duda que tiene que ver con esa capacidad. Pasar por las manos de Gideon hace que entiendas el movimiento de una manera diferente.

En nuestras clases es fundamental conocer qué objetivo buscamos  exactamente cuando planteamos un ejercicio. Una imagen, una palabra, el uso de nuestras manos tiene que suponer que nuestros alumnos se acerquen a ese objetivo. Pero para ello tenemos que ser facilitadores en ese proceso. Cuanto más claros seamos en esas indicaciones más les ayudaremos a conseguirlo.

  • El carisma de Rael Isakowitz. Que la gente se agolpe para poder (aunque sea) ver sus clases no es algo casual. Estudioso del método, lo entiende como pocos, le apasiona y sabe transmitirte su pasión. Tiene imán y dure el seminario dos horas u ocho, conseguirá que no dejes de dedicarle el 100% de tu atención durante ese tiempo. Te motiva, te exige, valora tu esfuerzo y te hace sentir que eres el único alumno que está en la sala.

Si tu trabajo no te apasiona es imposible que tus alumnos aprecien tu carisma, te sigan y muestren su fidelidad  Hace poco leía “El mundo necesita gente que ame lo que hace” si es tu caso, tienes el 80% hecho. Ahora “sólo” te queda saber transmitirlo.

Posiblemente no todos los instructores tengan cada una de éstas virtudes. De hecho hay algo que las puede sustituir: la actitud y la buena predisposición. Son el camino para llegar a conseguirlas. Si eres profesional, trabaja cada día por mejorarlas. Sé la mejor versión de ti mismo.

Si eres alumno. Busca el buen profesional acorde a tus expectativas y sé exigente. Obsérvalo, enseguida vas a apreciar si tiene esas virtudes porque no se pueden disimular. Si no las tiene dale una oportunidad. Basta con 10 minutos, porque puede que su actitud o buena predisposición puedan compensarlas. Si no es el caso sal de la clase, no pierdas tu tiempo.

El fin de semana sin duda ha merecido la pena. He aprendido, he disfrutado, me han transmitido ilusión y comienzo la semana con energías renovadas. Aunque también me he salido de alguna clase a los 10 minutos… pero sólo dos veces.

Why Not Pilates?
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