Escribir tu Propio Libro Sobre Pilates ¿Por qué no?

Siempre es un placer recibir y contestar correos de compañeros instructores o practicantes de pilates que además son lectores del blog. En la medida de mis posibilidades trato de orientaros en relación a posibles dudas, consultas e incluso para daros mi opinión sobre qué formación sería más adecuada, si he probado ésta o aquella máquina y si la recomiendo… A lo que estoy menos acostumbrado es a que me escriban para ofrecerme algo a mí. Pues bien, hace unas semanas al abrir uno de esos correos pude leer:

Soy Rubén de Zaragoza, sigo tu blog desde hace tiempo y siempre me resulta de interés leerte. Continue reading

Método Pilates ¿Tradición o Evolución? (II)

La semana pasada te contaba que había recibido un correo diferente a los habituales que me resultó, cuanto menos, sorprendente. A pesar de que no iba en la línea que suele ser habitual: consultas referente a algún ejercicio, alguna opinión más extensa sobre un tema tratado en un post o (porqué no decirlo si son los que más me gustan) felicitaciones porque lo que aquí se lee pueda resultar interesante, práctico e incluso inspirador. Culminaba con una propuesta más que interesante. Si no tuviste la oportunidad  te recomiendo que leas la primera parte de este post antes de continuar con la historia.

tradicion o evolucion 2

Parece ser que fue la sección “¿Por qué no un intercambio?” donde propongo la posibilidad de compartir conocimiento como un medio de beneficio mutuo con otros compañeros de profesión lo que motivó escribir el correo. En el correo se tocaban algunos aspectos en torno a lo que es y lo que no es Pilates y algunas valoraciones sobre lo que expongo en algunos vídeos. Al parecer utilizo conceptos algo alejados de los estándares “clásicos” a los ojos de un instructor con una exigente formación en Nueva York en una escuela que afirma instruir en el auténtico Método Pilates. Pero que encuentra cuando recibe clases en otros estudios que muy poca gente enseña ya de esa manera.

Honestamente el intercambio de correos no había sido en un tono del todo conciliador, posiblemente porque en cierto modo me sentí atacado en relación a mi manera de trabajar, entender y poner en práctica el Pilates, aunque por otro lado consideré que con una persona que defiende con tanto interés y vehemencia el Método iban a existir más cosas que me aproximaban de las que me alejaban así que pensé que el encuentro sería de provecho… y no me equivocaba.

La semana pasada dejaba abierto algunos interrogantes que tras leer vuestros comentarios y lo que he podido indagar por mi parte trataré de dar repuesta.

Si Joseph Pilates falleció en 1967 ¿Ahí nos quedamos? ¿Hay que modificar algo?

Creo que no me equivoco si pienso que para Joseph Pilates el desarrollo de la Contrología no fue de un día para otro. Dudo de que un sueño le inspirara y se levantara diciendo ¡Lo tengo! Si no que fue un proceso de años. De manera que posiblemente no tiene mucho que ver el trabajo que desarrollaba con 50 años con el que estaba llevando a cabo en sus últimos años de vida. Sobre todo porque su objetivo no era crear un producto o una marca llamada Método Pilates con el que lucrarse él y las siguientes generaciones sino investigar en la manera de desarrollar “la completa coordinación de cuerpo, mente y espíritu”.

Coincido con Juan Nieto, que de Pilates sabe “un poco”, cuando en este debate de Linked In afirmaba “Cuanto más leo, estudio e investigo, más valor le doy a la figura de Pilates. Cualquier persona que no valore el trabajo ideado por Joseph Pilates hace casi 100 años, es que realmente no conoce el método en profundidad. Mi respeto por Joe que era capaz de entender con gran precisión cómo funcionaba el movimiento humano simplemente mediante la observación y la dedicación intensiva”

Y la clave es esa. Una de las pocas herramientas con las que contaba Pilates era la observación y la dedicación al trabajo con sus alumnos. No tenía la gran cantidad de información que manejamos ahora. Ni estudios científicos en torno a la conveniencia de mantener las curvas naturales de tu columna. Ni había profesionales de otros campos que le aportaran su forma de entender el movimiento y posibles mejoras. Es lo que tiene ser un avanzado a tu tiempo. La gente no te sigue y tienes que caminar sólo.

Aunque algo sí descubrí la semana pasada: la mayor parte de lo que siempre hemos contado sobre Pilates parece que es cuanto menos, cuestionable. Afirmaciones como que era un niño enfermizo, fue boxeador, practicó actividades orientales (Tai-chi, Yoga) u otras historias comúnmente aceptadas que podeís ver en este divertido vídeo que resume su vida, no se muestran de la misma manera en esta biografía que sinceramente, todavía no he tenido la oportunidad de leer pero espero hacer pronto ya que es la única escrita hasta la fecha y según me comentaron con un importante trabajo de documentación.

Considero que J. Pilates fue dando soluciones a los problemas que le iban surgiendo. Su aprendizaje fue un proceso y la Contrología un sistema dinámico de mejorar el movimiento. Diseñar unas máquinas para trabajar con bailarines y desarrollar ejercicios para mejorar su movimiento tiene mucho mérito. Si en lugar de esto se hubiera encontrado Joseph el ritmo de vida sedentario de hoy donde el movimiento es excepción y las patologías de columna el común denominador en los alumnos ¿Trabajaría de la misma manera? Lo pongo en duda.

¿Qué marca qué es y qué no es Pilates?  ¿Estamos evolucionando o degradando el método?

Oficialmente podríamos decir que hay un organismo internacional que certifica, cuida y regula la práctica del Pilates: la PMA. Si bien en la práctica la cosa es menos real, al menos en España. Yo he recibido seminarios avalados por la PMA realmente buenos y otros de cuestionable calidad. Además sólo ver el exámen con el que te evalúan (sólo teórico) para obtener su certificado te hace dudar de si lo que les interesa más es conseguir afiliaciones o acreditar instructores de nivel. A día de hoy lo veo así aunque soy consciente de que es una aro por el que antes o después me tocará pasar.

En respuesta a qué es Pilates lo resumiría en tres frases.

  • Trabajar desde los principios. Entender respiración, concentración, centro, control, fluidez y precisión no como compartimentos estancos a desarrollar, sino como la base del movimiento.
  • Entender el método no como un fin en sí mismo, sino como un medio de mejorar el movimiento y como consecuencia la salud de los alumnos que vienen a tus clases.
  • Una manera de dar herramientas a tus alumnos para mejorar su postura y hacerles entender cómo se mueve su cuerpo. De manera que están contigo una o dos horas semanales pero siguen desarrollando esa consciencia durante las 24 horas de los 7 días de cada semana.

Ante personas diferentes encontraremos distintas necesidades y tenemos que ser capaces de dar respuesta a todas ellas. Recuerda que existen distintas opciones para lograr un mismo objetivo.

 

El viernes pasado me acerqué a lo que denominan “Pilates original” pudiendo recibir una clase y la verdad me encontré un poco perdido. Como si fuera mi primer día. Tenía dificultad para mantener todo el tiempo mi columna lumbar rectificada, para realizar los ejercicios a un ritmo tan rápido, para mantener los glúteos contraídos en cada ejercicio, olvidaba mantener constantemente la rotación externa… Mi cuerpo no está acostumbrado a eso y realizar esos cambios no me daba la sensación de mejorar mi fluidez, al contrario. Me sentía torpe: como un pulpo en un garaje.

Pero por otro lado desmitifiqué el instructor de Pilates Clásico como alguien cerrado a otras perspectivas diferentes. De ser así no se hubiera dado ese encuentro. Simplemente existe un punto de partida diferente. Quizá sería lo mismo que estaría defendiendo yo si me hubiera iniciado en esa escuela. Si Pilates estuvo durante más de 50 años desarrollando un método que el 99% de los que por aquí andamos no llevamos más de 10 poniendo en práctica ¿Quién sabe cómo lo desarrollaremos dentro de una década?

No hay nada considerado clásico que se sustente sin su evolución. Existen coches clásicos porque la industria del automóvil avanza, los cineastas repasan a los clásicos para no perder la esencia, la música clásica es algo que cualquier melómano venera pero que a mí en muchos casos me cuesta entender.

Respetemos lo clásico sin miedo a que su evolución lo degrade. Atrevámonos a dar un paso adelante pero mantengamos la esencia.

Hay algo que sí me queda claro: ¿Partidarios de la tradición o la evolución en el Pilates? Hay muchas más cosas que nos unen de las que nos separan.

Why Not Pilates?