7 Secretos que No te Contó tu Instructor de Pilates.

Ya he hablado por aquí en múltiples ocasiones de las virtudes del Método Pilates. La utilidad de su práctica, las razones por las que deberías incorporarlo a tu entrenamiento y por qué te recomiendo probar una actividad diferente cuyos beneficios no son solamente a nivel físico, sino también cognitivo y psicomotor. Pero hoy te voy a contar algo que posiblemente nadie te dijo antes… O al menos siendo parte interesada.

secreto

Todos pretendemos “vender nuestra moto” y muchos no se ponen colorados incluso si para ello necesitan decir que la del vecino es más fea que la suya. Creo que es el momento de confirmarte algo que sospechabas: El Pilates tampoco es la panacea. Es por ello que existen algunos aspectos que puede ser que hayas escuchado y que cuanto menos, admiten matices:

1. El Pilates no es la mejor opción si quieres adelgazar.

O al menos con su práctica 60 minutos/ 2 veces por semana no será mejor opción que caminar, montar en bici, correr, por poner algún ejemplo. O no tendrá una influencia tan directa en tu peso como que controles tu alimentación.

Si tu prioridad es perder peso, equilibra tu dieta y busca actividades donde tu frecuencia cardíaca aumente y notes que tu respiración se acelera impidendo que puedas hablar cómodamente mientras las realizas. Ése es el nivel de intensidad óptimo. En Pilates el objetivo no es quemar calorías sino aprender a utilizar tu energía de manera eficiente.

Domina la técnica; No quemes tu energía, úsala.

2. El Pilates no es la mejor actividad para niños.

Que sea una práctica indicada para tí, con la que disfrutas y te hace sentir bien, no tiene porque serlo para tus hijos. De la misma manera que cuando quieres que vean un vídeo no les pones tu película favorita o tratas de que lean la última novela que terminaste ¿No crees que hay actividades más divertidas, creativas o estimulantes para ellos? Déjales que jueguen, déjales que sean niños.

Pilates para niños ¿La mejor opción?

3. El Pilates no es infalible.

Hay personas que lo probaron y no les ha sentado bien la clase si padecían lesiones, dolores o molestias previos. La tensión en los hombros o molestias en el cuello pueden darse en el inicio. Si bien, has de tener en cuenta que cuanto más numeroso sea el grupo, con mayor dificultad, se podrá adaptar a tus necesidades. Hay varias opciones y no todas son iguales. Busca la que se adapte a tí.

Pilates: distintas opciones un único objetivo.

4. Si has pasado de los 30, tu cuerpo va a peor.

El día a día desgasta. Y en la gráfica que marcaría nuestra vitalidad, la línea es descente. En tu mano está dejar que ese descenso sea en picado o controlado. Deja de preocuparte por tu imagen o cómo pueden percibirla el resto y céntrate en tí y mejorar tu capacidad de movimiento. Tu cuerpo no siempre va a lucir igual pero siempre te dará la oportunidad de disfrutar de él si lo cuidas.

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5. Nunca vas a dominar el método.

Las posibilidades de movimiento de tu cuerpo y los ejercicios son infinitos. Y el control absoluto del cuerpo no existe. Siempre hay margen de mejora, aspectos de tu técnica por pulir, una nueva propuesta, un nuevo reto. Y eso es lo bueno. Hasta los grandes maestros, deportistas o bailarines siguen aprendiendo, practicando, entrenando… El Pilates no es una clase de gimnasia sino un continuo proceso de aprendizaje.

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6. Si lo encuentras demasiado difícil en algo está fallando tu instructor. Demasiado fácil, en algo estás fallando tú.

No hay alumno torpe sino profesor sin recursos. El profesor debe ser un facilitador que ayude a que resulte fácil lo que antes era difícil. El alumno con su atención, concentración, constancia y esfuerzo debe corresponder… y no siempre es sencillo.

7. Si tienes la sensación de que el Pilates es caro probablemente tengas razón.

Si las clases que recibes en grupos reducidos no se diferencian a la que diste en un grupo numeroso, entonces es caro. Si las clases que das en un estudio son iguales a las que diste en el gimnasio, no pagues más por ellas. Si no te sientes mejor desde que practicas Pilates, es caro. Si las clases de Pilates no te aportan un extra, en relación a otras actividades que hayas practicado no pagues un extra. Pero también te digo que cuando des con un estudio o profesional que no sólo cumpla, sino supere tus expectativas, mejore tu salud y te ayude a conseguir nuevos retos no lo percibirás de esa manera.

¿Por qué son tan baratas las clases de Pilates?

Sospecho del que me cuenta que cualquier cosa es beneficiosa siempre y para todo el mundo en todos los casos. Mi sospecha se eleva a la enésima potencia cuando además tratan de convencerme utilizando palabras tan “técnicas” como incomprensibles para justificarlo. Los beneficios del Pilates son de sobra conocidos por los que habitualmente me leéis aunque no es lo único, lo mejor ni lo que solucionará todos los problemas en todos los casos. Habrá quien me considere un hereje de la profesión, aunque yo creo que si tratas de venderlo así eres un comercial interesado en lugar de un profesional de la actividad física.

Y tú ¿Guardas algún secreto que nos quieras contar?

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Pilates para Niños ¿La Mejor Opción?

La mayoría de las personas que se acercan de nuevas al Método Pilates no tienen ni idea de lo que van a hacer en la primera clase. O al menos esa es la respuesta más habitual que recibo cuando tengo algún alumno o alumna nuevo cuando en su primera clase individual le hago esa pregunta directamente. No saben si vienen a respirar, a levantar pesas, a meditar o a que les haga una imposición de manos.

Poco a poco empiezan a introducir nuevos conceptos, a conectar con su cuerpo a moverse de manera consciente y descubren que el cuerpo lo agradece. Hasta entonces en muchos casos sólo le había prestado atención cuando aparecía algún dolor. Aprenden a moverse sin tensión y se dan cuenta de que su cuerpo les devuelve su dedicación y constancia traducido en sensaciones positivas.

Entonces sueles escuchar “¿Cómo no lo habían descubierto antes?”, “tengo que recomendárselo a un amigo que le va a venir genial” … O el clásico “esto deberían enseñarlo en las escuelas” Esto le va a venir fenomenal a mi hijo ¿No dais clases para niños?

Pilates fácil

El movimiento consciente.

Ya hablamos anteriormente de que somos lo que hacemos repetidamente. Nuestras acciones determinan lo que somos y el camino del cambio está en modificar nuestros hábitos.

¿Qué son los habitos? Según R. Mac Donald y C. Ness en su libro Los Secretos de la Técnica Alexander,  los hábitos son patrones establecidos de acciones físicas o modos de comportamiento.

Éstos hábitos son repuestas aprendidas que se han fijado o se han automatizado puesto que se repiten de manera continua. Como el encender la luz antes de entrar al baño o pisar el freno al ver que se encienden las luces del coche de delante.

Los hábitos tienen diversas apariencias: pueden referirse a un patrón de pensamiento, un método de hacer las cosas o como desarrollamos una acción. Ante ésto habla de un término que me resulta muy interesante: La reacción excesiva.

Esto no es más que el hecho de utilizar más esfuerzo del necesario al realizar un movimiento. La diferencia entre usar la energía o gastarla en muchos casos es lo que determina la aparición de tensión muscular y molestias.

Esto es fruto de un patrón motor ineficiente que se ha fijado por repetición. Se ha perdido el funcionamiento natural, el equilibrio y esa tensión excesiva aunque pueda parecer imperceptible, a lo largo del tiempo puede afectar a la salud y el bienestar.

El movimiento natural.

Dice Raúl Gil en su artículo “Somos movimiento” que la principal función de nuestro sistema nervioso es moverse, para poder adaptarse y sobrevivir a las circunstancias y cambios que suceden en su entorno. De esta reflexión podemos entender por qué cuando el ser humano tenía la necesidad de adaptarse a su entorno sus capacidades motrices estaban desarrolladas: podía correr, saltar, trepar, levantar cargas elevadas… Pero en los últimos años se ha invertido este proceso y lo que se ha hecho es adaptar el entorno a la persona, lo que ha supuesto que perdamos esas capacidades naturales.

A nadie se le pasa por alto la elegancia de un caballo al trote, la precisión de un leopardo sigiloso ante su presa, la fortaleza de un gorila macho golpeando su pecho para imponer respeto. Son gestos naturales fruto de su instinto su genética y sus experiencias motrices desde que nacen. Al igual que la zancada del corredor keniano, la cual, por mucho que lo intente me es imposible imitar o la del escalador capaz de ver una vía o un camino donde tú sólo ves un muro infranqueable. En realidad ya decía Pilates que su objetivo era que “las personas se movieran como verdaderos seres humanos“.

El cerebro del niño tiene una capacidad asombrosa para procesar y almacenar información y eso por ejemplo se ve muy claro por la rapidez y la facilidad con la que aprenden un idioma nuevo. Ellos no tienen que estudiar, no saben lo que son tiempos verbales, ni entonación, ni distinguen sujeto y predicado de una oración.

En relación a la acción motriz es exáctamente igual. Los niños no piensan en cómo hacerlo sólo lo hacen. Su cerebro es más versátil a la hora de encontrar soluciones y llegan a ellas sin la necesidad de que les demos demasiadas instrucciones. Ellos aprenden de manera natural sólo necesitan experiencias donde poder desarrollar esa capacidad.

Razones por las que creo que el Pilates no es la mejor opción para niños.

Antes comentaba que al dejar de tener la necesidad de adaptarnos a nuestro medio, el ser humano pierde su capacidad de movimiento. Por eso debemos acudir a centros deportivos para realizar de manera artificial lo que nuestros ancestros hacían para sobrevivir. Moverse y de esa manera mejorar nuestro bienestar.

Esto no es ajeno a los niños. Como bien afirma Marcos Moreno en este artículo, sabemos que deben practicar ejercicio a diario, pero ¿Qué actividad? ¿Puede ser el Pilates una buena acividad para que mis hijos lo practiquen? Pues sí claro, moverse siempre es mejor que no hacerlo ¿La más idónea? Creo que no y te cuento porqué.

  • No son capaces de integrar los principios. Hemos hablado de que la mejor aportación que Pilates nos dejó son los principios del método: control, centro, precisión, fluidez, concentración, respiración, alineación. Con el objetivo de acercarnos poco a poco al movimiento natural. Sin tensiones. Sólo cuando el niño sea capaz de entender esos conceptos (con dificultad antes de los 13-14 años) tendría sentido querer integrarlos.
  • El Pilates no tiene un fin lúdico. Y esto es vital en una actividad complementaria para el niño. Después de 6-7 horas de clase plantado en una silla escuchando como el profesor habla dirige y el niño, obediente y en silencio, obedece ¿Le vas a meter una hora más en una situación parecida? Por otro lado habrá quien piense: adaptemos el Pilates para que sea lúdica, pero entoces ¿Estás desarrollando el método o jugando con ellos?
  • La metodología de enseñanza en Pilates tal vez no sea la más idónea. En Pilates utilizamos la instrucción directa. Este tipo de aprendizaje es un circuito cerrado: el instructor propone, el alumno ejecuta. Sabemos que esta metodología no siempre es la más idónea para desarrollar esquemas mentales en las primeras etapas. Hay actividades en las que el tipo de procesamiento puede ser más idóneo en estas etapas como la indagación o búsqueda, el trabajo por grupos…

Tengo el fitball rodando por el salón de mi casa, un rulo, aro, pelotas. Curiosamente cuando mis sobrinos vienen a casa utilizan ese material para jugar utilizándolo de manera que a mí no se me habría ocurrido. El spine corrector es un tobogán, el fitball lo utilizan para botar o darle patadas a pesar de que es más grande que ellos, el aro es un volante…

Sinceramente se me ocurren maneras mucho más divertidas, provechosas y beneficiosas para su salud que ponerles a hacer un roll up. No aburramos a los niños con historias de mayores, dejémosles ser niños. Tal vez sea que soy poco flexible o poco creativo aunque habría qué analizar qué tiene de Pilates muchas propuestas que se realizan con niños.

No queramos vender que todo es para todos. Correr es muy bueno, pero no se lo recomiendo a mi madre; adoro Asturias como lugar para vivir pero si lo que quieres es sol disfrutarás más en las Canarias; me encanta Extremoduro pero a mi novia le aburre. Si tu objetivo es estar en tu peso y encontrarte bien, come equilibrado y haz ejercicio y si quieres que tu hijo se desarrolle en plenitud cuerpo y mente: déjale que juegue y crea las circunstancias oportunas para que ese juego lo desarrolle en movimiento.

Así lo veo yo pero es sólo mi opinión y está sujeta a cambio. Y tú ¿De verdad crees que el Pilates es la mejor opción para un niño?